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Canelones de pavo y puerro

A día de hoy solo conozco esta receta porque la cocinaba a menudo mi madre. No conozco a nadie más que la hiciera. Hoy por hoy ya tiene su mini club de fans entre mis amigos porque es la típica receta que haces, que gusta, que repiten y que salen de casa con la receta manuscrita y si hay cierta confianza hasta con el tupper de lo que poco que suele quedar. En casa se hace con relativa frecuencia, he de decir que el presidente de este mini club de fans es mi chico así que se ha convertido en el plato perfecto para celebrar todo tipo de acontecimientos domésticos: cuando alguno regresa de estar días de viaje, cuando se nos acumulan tensiones, cuando celebramos un cumple, un santo, un aniversario, una gripilla que te deja inapetente o una reconciliación entre nosotros o con el resto del mundo. Si tuviéramos escudo de familia, los canelones irían en el centro porque forman parte de ese lenguaje en el que solo nos entendemos los que habitamos bajo el mismo techo. Los canelones de pavo y puerro llegan a la mesa y entendemos que ese día es especial y créanme que cuando los prueben les sucederá lo mismo y cada vez que se digan qué preparo que el día se presta a celebrarlo, terminarán haciendo los canelones de pavo y puerro. Continuar leyendo «Canelones de pavo y puerro»

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Solomillo de pavo laqueado

Recuerdo que el día que me animé a preparar esta receta, andaban por casa algunas de las amigas de mi hija la mayor. La verdad que fui muy valiente porque los sabores no les eran muy comunes y porque al ser la primera vez que la preparaba, podía ser que no estuviera buena o que no me saliera bien pero no, todo saló bien, a todas les gustó, todas repitieron y a medida que fueron llegando a sus casas sus mamis o papis me fueron llamando para pedirme la receta. Continuar leyendo «Solomillo de pavo laqueado»

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Solomillo de pavo (con salsa riquísima)

Pues se acabaron muy pronto estas mini vacaciones. Cuando ya te estás acostumbrando a que no suene el despertador, a no mirar el reloj, a caminar desde el faro de Maspalomas hasta la punta del Inglés cada mañana, a que los ya no tan niños empiecen a practicar cierta independencia, a pasar ratos bonitos entre amigos, al solecito aunque solo fuera a ratitos, a comer lo que te apetezca sin sentirte culpable porque tu conciencia te da tregua y sabe que estás de vacaciones así que te permites licencias del tipo  un platito de pasta para la cena…. Total, al día siguiente lo bajo caminando por la playa. Y así uno, dos, tres y al cuarto día estás entre triste y perretosa. Dejas con cierta nostalgia lo vivido y tardas el doble en guardar el equipaje y en poner la lavadora que lo que tardaste en hacerlo para salir corriendo. Continuar leyendo «Solomillo de pavo (con salsa riquísima)»