Mi abuela Ana preparaba el mejor mus de chocolate del mundo. Yo por más que intento emularla, no consigo dar con ese toque justo de amargor, de ligera rasposidad en el paladar cuando aún se perciben los matices del mus, la untuosidad, la cremosidad, la suavidad. Uno llegaba a sentir que incluso la lengua entraba en un estado de semi ensoñación cuando entraba la cuchara y tropezaba con el paladar para hacer explotar todas las papilas a la vez. Su mus, como ella, eran únicos y así será por los siglos de los siglos.
Su truco, chocolate Nestlé, porque era su chocolate favorito, pero que tiemblen ahora mismo los más ortodoxos porque no utilizaba el chocolate para postres sino el chocolate con leche, la tableta roja de Nestlé de toda la vida. Eso sí, no añadía ni un solo gramo de azúcar. Otro truco, siempre hacía la cantidad exacta para tomarlo en el día. Al huevo crudo le tenía muchísimo respeto. Así que cuando Vanesita, la que suscribe, le pedía mus de chocolate por el cumple, por la cena de Nochebuena o por las notas aprobadas, ella me respondía; -Blancaflor (así me llamaba) ¿Cuántos van a comer mus?. Lo mismo daba que le respondiera que para dos, para cuatro o para seis. No tardaba más de un día en aparecer con el Tupper, llevarlo ella misma a la nevera, lanzarme quince besos volados y salir a otros quehaceres, porque ella siempre estaba haciendo algo, incluso aunque pareciera que no hacía nada. Y como el mus, todo lo hacía admirable y maravillosamente bien.
INGREDIENTES:
- 200 grs. de chocolate. Mi favorito es Cadbury y es el que he utilizado en esta receta.
- Tres huevos.
- 50 grs. de mantequilla.
ELABORACIÓN:
Les adelanto que las cantidades de esta receta dan como resultado un mus de chocolate para cuatro personas. Dicho esto, comenzaremos derritiendo el chocolate al baño maría. Para ello, pondremos un caldero con buen diámetro y fondo medio, con agua hasta la mitad de sus capacidad y calentaremos hasta que surjan las primeras burbujas. No debemos dejar que el agua rompa a hervir, sino que se quede caliente hasta justo antes de romper el hervor.
En otro caldero, más pequeño que el que tenemos al fuego con el agua, iremos incorporando el chocolate cortado en cuadros. Una vez tengamos todo el chocolate dispuesto, meteremos el segundo caldero, dentro del que contiene el agua. Mucho cuidado y que no caiga ni una sola gota de agua dentro del caldero que contiene el chocolate.
A medida que el chocolate se vaya derritiendo, iremos dando vueltas con una espátula. Mejor si es de silicona.
Cuando aún queden grumos por deshacerse del chocolate, incorporaremos la mantequilla y mezclaremos bien hasta que todo se derrita y el chocolate quede brillante. Tengan en cuenta que este chocolate contiene azúcar así que pudiera ser que quede algo más tosco al derretirse si recibiera mucho calor, pero esto no desmejora el resultado final.
Una vez tengamos el chocolate listo, lo apartaremos del calor y lo dejaremos atemperar. En ese momento, separaremos las claras de las yemas. Reservaremos las yemas y batiremos las claras a punto de nieve.
Para que nos queden perfectas lo mejor es utilizar varillas eléctricas, en caso de no disponer de unas, pues se utilizará varilla manual. Se tarda algo más de tiempo pero también surge la magia y se montan. Deberemos batir hasta que veamos que se van haciendo picos y pareciera que estamos viendo nieve de verdad.
Reservamos las claras y batiremos por separado las tres yemas y una vez batidas, las incorporaremos al chocolate derretido e integraremos ambos.
Sobre esta mezcla de yemas y chocolate, iremos incorporando poco a poco las claras a punto de nieve y mezclaremos cada vez, dando movimientos envolventes con una espátula de silicona.
Así una vez tras otra, hasta que agotemos todas las claras. Debemos integrar hasta que no veamos ningún resto de claras en el chocolate.
Una vez tengamos todo bien mezclado, ya podemos separar nuestra mus directamente en las copas en que vayamos a servirla. Importante, deberemos taparla para que no tome aromas diferentes dentro de la nevera y deberá estar al frío, como mínimo, unas cuatro horas antes de probarla.
mil gracias
Gracias a ti por seguirme, Sole!
Que buena pinta, lo haré .
Gracias Mapino!!!
Yo como recomendación personal, suelo añadir un chorrito de licor Drambuie o Cointreau a la mezcla de chocolate, mantequilla y las yemas. Le da un punto extra al postre increíble.
Igualmente, gracias por la receta.
Eso suena muyyyy bien! Probare la próxima vez que lo haga. Muchas gracias por tu comentario.
Hola!
La receta tiene una pinta genial!
Es parecida a la se usa en mi familia desde hace tiempo.
El chocolate Cadbury es Dairy Milk supongo.
Y quería saber si usas alguna mantequilla en particular porque realmente de las clásicas marcas que usamos en canarias ( de Irlanda ) sabes que los sabores pueden ser bastante mas intensos de unas a otras. Y ya ni decir de la mantequilla Castillo…que es potencia pura.
Y por útimo sobre los huevos tambien me gustaría saber si usas alguna talla concreta.
Gracias por compartir tus fantásticas recetas!!
Efectivamente utilizó el Dairy milk, ese chocolate es una de mis perdiciones. La mantequilla, como bien dices, se hace pesada, incluso se nota cuando las vas mezclando con el chocolate pero a mi la que mejor me resulta, dentro de las que tengo al alcance de los supermercados donde compro es La Irlandesa, eso si, en los postres siempre sin sal.
Muchas gracias a ti, por seguirme y por tu comentario!!
Con respecto a los huevos, talla L
Una receta muy conocida y admirada en mi familia. Por supuesto qua la de tu abuela Ana era única.
Gracias Luz!!!! Tu si que sabes lo especial que era y sigue siendo en nuestro recuero. Besos grandes!!!
Muchísimas gracias por la receta tan bien explicada. Nunca se me hubiera ocurrido hacerlo con chocolate Cadbury, siempre uso el de fundir 70% y se me queda un poco amargo. Lo voy a hacer así.????
Muchas gracias por tu comentario!!! Ya verás que bueno queda!