Empieza el cole y empiezan los nervios. Clase nueva, compañeros nuevos, profes nuevos, tutores nuevos, nuevos libros o mejor dicho, nuevas licencias para descargártelos, lápices y bolis a estrenar, libretas y folios en blanco. Mochila a punto. Kit anti-Covid (ojalá sea anti de verdad) con mascarilla de repuesto aparte de la que llevas puesta, gel hidroalcohólico por litros, pañuelos desechables y repetirte y acordarte constantemente que tienes que guardar distancia. Distancia, prudencia y mucha limpieza. Otra vez, distancia, prudencia y mucha limpieza.
Pero lo que no cambia ni con un cataclismo son las colas y los atascos. Empezamos ayer tarde con la cola para el material escolar, claro que ahora se ven infinitas porque no nos pegamos al de delante, ni el de detrás se pega a nosotros. Atascos cada vez que doblas una esquina, así que también tendremos que cambiarle el ritmo al despertador y levantarnos diez minutos antes de lo que lo hacíamos en la feliz etapa pre-Covid. En cola para entrar al colegio, en cola, según me cuentan, para entrar en la clase. Se sale de la clase y de nuevo en fila para volver a coger una media de tres atascos hasta que consigues llegar a casa. Y así, de lunes a viernes. Y por ahora, con mucho calor.
Ante semejante cuadro, lo mejor es hacer una cena que nos alivie tensiones, que nos divierta preparar y que además esté súper rica, sino de nada valdría lo anterior. Y después de estar escuchándolos resoplar y rezongar toda la tarde, llegas con la bandeja de tortitas de langostinos y empiezas a verles las sonrisas, esas que ahora echamos tanto de menos cuando vamos por la calle, y se lanzan sobre la bandeja y las prueban y sonríen aún más grande.
Ahí te hemos dado, Covid!!! Todavía nos quedan ratitos bonitos que no te vas a cargar.
INGREDIENTES
- 12 Langostinos crudos y pelados.
- Dos cucharadas soperas de harina de trigo.
- Dos huevos.
- Sal gruesa.
- Aceite de oliva.
ELABORACIÓN
Son muy sencillas de hacer, si ya leyeron en su día las tortitas de calabacín, esta es una de tantas alternativas.
Empezaremos pelando los langostinos, las cabezas las pueden reservar para hacer un fumet. Una vez pelados, los picaremos muy menudos. Yo lo que hice fue picarlos en picadora eléctrica. Reservamos en nevera hasta el momento de utilizarlos.
Ahora batiremos los huevos y le incorporaremos las dos cucharadas colmadas de harina. Lo haremos de dos veces, incorporaremos la primera y batiremos hasta integrarla y que no queden grumos y una vez lo tengamos, incorporaremos la siguiente. Procederemos igual, verteremos la harina y batiremos hasta integrarla del todo. El resultado será como una mezcla algo pastosa y de color amarillo claro.
A la masa le añadiremos los langostinos picados y mezclaremos, repartiéndolos por toda la masa, con ayuda de un tenedor.
Seguidamente pondremos una sartén con abundante aceite de oliva a calentar y cuando esté bien caliente y con ayuda de una cucharón, iremos llenado el mismo, hasta la mitad más o menos y verteremos en la sartén con cuidado para que se formen correctamente las tortitas.
Una vez veamos que están cuajadas, iremos viendo como se van dorando los bordes, daremos la vuelta para que se hagan por el otro lado.
Más o menos estaremos unos dos minutos por el lado que vertemos primero y una vez le demos la vuelta, en menos de un minuto ya estarán doradas del todo. Sacamos, seguimos vertiendo cucharón a cucharón hasta que terminemos con toda la masa.
Un vez las saquemos del fuego, las colocaremos sobre papel absorbente.
Y ya estarán listas, las pasamos a una bandeja aparente y rápidamente a la mesa que calentitas, están más buenas.
Que buena pinta tienen.Las haré.
Gracias Mapino! Ya me contarás!!!