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Tarta ambrosía

Hasta cierto reparo me da subir esta receta porque es de lo más sencilla pero no se hacen una idea de lo rica que está. No es apta para la operación bikini pero si se tercia algún cumple,  sobre todo infantil, almuerzo con amigos o merienda les garantizo que todos se abalanzarán sobre esta tarta hasta que no queden ni las migas.La llamo tarta ambrosía porque es muy parecido el sabor, con la diferencia de que te puedes comer más cantidad sin sentirte tan culpable por abrir más de un envoltorio.

Se puede hacer tanto con Nocilla como con Nutella, eso es algo tan personal como ser del Barça o del Madrid, del Sevilla o del Betis, de Coca-Cola o de Pepsi. En mi caso la Nocilla gana por goleada, sobre todo si es la blanca y negra pero ya ni la compro porque en mi casa pasa el bote como Fernando Alonso en un Gran Premio. La Nocilla es mi niñez con los panes de bombón que cada viernes nos preparaba mi madre, si cierro los ojos puedo verla con la bandeja y los bocadillos y puedo verme con mis primos saltando sobre ella para coger el bocadillo más grande. Eso y el vaso de Clipper era lo más parecido a tocar las nubes con los dedos.

Hoy no peco con tanta frecuencia pero cada vez que hay algo un poquito especial esta tarta no falla, además forma parte de esas actividades en familia porque es tan, tan, tan, tan sencilla que desde que mis hijos empezaron a subirse a las banquetas de la cocina,  se colocaban de rodillas y la hacían conmigo.

Y lo que son las cosas de la vida, desde siempre he tenido una doble. Tal cual. Las dos de Las Palmas, las dos de la misma edad, las dos nos movimos siempre en los mismos círculos y a las dos nos confundían. A  mi hasta me han llegado a dar abrazos pensando que yo era ella. Y tantas cosas nos unen por que sí que hasta nuestros padres tienen el mismo nombre. Llámalo casualidad pero a más tiempo pasa y más la conozco, entiendo que es el cosmos al que le gusta vernos juntas. Porque nos guardamos hace tiempo mucho cariño, porque hasta nuestros hijos nos confunden en las fotos y porque hace poco pudimos disfrutarnos en un almuerzo y Marta trajo de postre esta tarta. Así que a parte de parecernos resulta que también hacemos las mismas cosas, como esta tarta para disfrutarla en ratitos especiales y lo que es más importante, con personas aún más excepcionales.

INGREDIENTES

1 paquete de Obleas. Lo encuentras en casi cualquier supermercado. Mercadona, El Corte Inglés, Spar, etc…

1 bote y medio de los grandes de Nocilla o de Nutella.

Y nadita más.

MODO DE HACERLA

Les advierto que las obleas son de lo más mimosas y se parten con solo mirarlas, así que cuando las compren en el supermercado, trátenlas como a los cartones de huevos. Una vez ya estén las obleas a salvo en casa, solo tendremos que colocar una base firme y estar preparados para pringarnos, de algo rico, pero pringarnos.

Vamos untando con mucha paciencia, cada oblea por cada lado y las iremos colocando una sobre otra con destreza para que la tarta no se convierta en una torre de Pisa.

Seguiremos con tanto pisos hacia arriba como tamaño de antojo tengamos, siempre teniendo cuidado de que nos se tuerza y siendo generosos a la hora de untar el chocolate.

Yo suelo gastar algo más de la mitad del paquete de obleas en cada tarta, pero si se atreven la pueden hacer más alta. Cuando decidamos terminarla, untaremos por arriba y por todo el borde alrededor.

 

Y ya por último y dependiendo de para qué la hayamos hecho, colocamos decoración con pastillitas de colores de chocolate, con fideos de choco o de colores o con lo que se nos antoje. En este caso yo la decoré con un lacito, no comestible y en el resultado podrán ver que la comida se me da más o menos pero con los lacitos no paso del apto.

Una vez terminada conviene meterla en la nevera (sobre todo si hace calor) al menos 1 horita para que se asienten bien los pisos de la tarta y no se nos desmorone al partirla. Eso sí, hay que sacarla de la nevera al menos 1 hora antes de comerla para que tenga la textura ideal al morderla.

 

Un comentario en “Tarta ambrosía”

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