El periodismo es previo al Derecho

El periodismo es previo al Derecho. Para llegar al poder y mantenerse en él se debe controlar; primero a los medios de comunicación y después al poder político. Lo que se discute es la hegemonía cultural. Quien llega antes a la cima de esta montaña: influye, manipula y controla a la población. Este pensamiento fue expuesto por el genial pensador Gramsci con las siguientes palabras: “La conquista del poder cultural es previa a la del poder político (…) mediante la acción concertada de los intelectuales llamados orgánicos infiltrados en todos los medios de comunicación”. Los medios de comunicación son todo: somos lo que somos porque unos medios de comunicación- liderados por ideólogos posmodernos- lo han decidido. Los tiempos, las modas, las preferencias políticas, el sentimiento revolucionario existen según la voluntad del poder de los medios de comunicación. Si en este momento, el partido político Vox (UPyD, o cualquier otro) tuviera el monopolio de los medios de comunicación estaríamos ante otro escenario político-electoral. Evidentemente, no todos los ciudadanos votarían a estos partidos políticos. Pero, un número importante de electores sería “convencido” por estos medios.

Un comentario en “El periodismo es previo al Derecho”

  1. Nunca mejor expresado lo que hace el Psoe con TVE, RNE, AGENCIA EFE y otros medios oficiales, y digo Psoe ahora como el PP hace meses, solo que el Psoe lo hace con menos pudor y más descaro querido Sikabi

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *



El contenido de los comentarios a los blogs también es responsabilidad de la persona que los envía. Por todo ello, no podemos garantizar de ninguna manera la exactitud o verosimilitud de los mensajes enviados.

En los comentarios a los blogs no se permite el envío de mensajes de contenido sexista, racista, o que impliquen cualquier otro tipo de discriminación. Tampoco se permitirán mensajes difamatorios, ofensivos, ya sea en palabra o forma, que afecten a la vida privada de otras personas, que supongan amenazas, o cuyos contenidos impliquen la violación de cualquier ley española. Esto incluye los mensajes con contenidos protegidos por derechos de autor, a no ser que la persona que envía el mensaje sea la propietaria de dichos derechos.