Publicado el

Jamal Khashoggi

Tawakkul Karman, nobel de la Paz, manifestándose a las puertas de la Embajada de Arabia Saudí en Estambul ©WSJ
Tawakkul Karman, nobel de la Paz, manifestándose a las puertas de la Embajada de Arabia Saudí en Estambul ©WSJ

Jamal Khashoggi es un intelectual comprometido con el progreso. El pensador que cuestionaba al poder habiendo nacido en una las cunas más adineradas de Arabia Saudí. Director de medios de comunicación, articulista, hombre culto y valiente que empleó sus fuerzas y la tinta de su bolígrafo en defender una «Democratización de Arabia Saudí y el mundo árabe». Crítico con la política de Mohamed Bin Salman (príncipe heredero y apoderado de su padre minusválido), y voz disidente contra el bloqueo de relaciones y aislamiento a Qatar, o los millones invertidos en sangre y banderas negras. Nuestro amigo Jamal Khashoggi fue un hombre, un hombre libre que escribió a favor de la libertad y en contra de los tiranos con los que comparte sangre. Pero, la sangre no marca en estos casos: se rebeló contra esa oligarquía de analfabetos con millones de dólares, analfabetos diplomados en fiestas y orgías perpetuas. El no quiso esa vida, se entregó al pensamiento y a la libertad. Tomó la libertad: voló hacia el exilio. El exilio de los que le permitieron escribir. Hoy, no sabemos dónde está nuestro compañero Jamal Khashoggi: fue a la Embajada de Arabia Saudí en Estambul para arreglar unos papeles. Continuar leyendo «Jamal Khashoggi»

Publicado el

Viva España, viva el mundo

Llibertat (1988). © Antoni Tapies
Llibertat (1988). © Antoni Tapies

Cuando escuchamos a nuestros hermanos mexicanos gritar con orgullo y alegría: «¡Viva México», no nos escandalizamos o acusamos al personal de fascista. En cambio, cuando se trata de España la cosa cambia. Se transforma esa alegría en un monstruo con mil dedos, dedos gruesos y de largas uñas que acusan con mil adjetivos a quien se atreva a afirmar: ¡Viva España! Seamos realistas, el régimen anterior explotó ese «Viva España» a su manera que no es la nuestra. Franco y sus campañas publicitarias nacen del nacionalismo, es decir del odio al otro. Y si a esto le añadimos, el complejo de vergüenza e inferioridad derivado de la leyenda negra que pesa sobre España: pues, lo llevamos claro. Es cierto, que muchos españoles se sienten avergonzados del colonialismo español pero la cuestión no está en avergonzarse o en crearse una culpabilidad ante las otras naciones del mundo: esa no es la vía, porque la culpabilidad nos hace ser/estar débiles como nación. Los ingleses, los americanos o los mismos alemanes se avergüenzan de determinados episodios de su historia moderna o antigua, pero caminan hacia el progreso; no se sientan en el sofá de la culpabilidad y el remordimiento. Continuar leyendo «Viva España, viva el mundo»

Publicado el

Yo, Cristo

Longino. Biblia de San Luis de Francia (S. XIII)
Longino. Biblia de San Luis de Francia (S. XIII)

Longino me abraza, me confunde con Cristo. Me invita a una copa de vino, mirándome con sus ojos llenos de lágrimas: el apocalipsis se refleja en esa mirada de culpabilidad, deseo y falsa conversión. Me toma el costado: comienza a golpearme con la rabia de un enamorado, con la impotencia de un enamorado que ve morir a su amante-Dios en vida. Longino me abraza. Recibe un puñetazo. Alguien lo maldice con insultos homófobos. Otros lo vitorean, mientras se llevan las manos a la boca. Longino se levanta del sofá. Confiesa su amor por Cristo:
-En la otra vida, te clavé la lanza porque quería ser como tú. ¿Por qué no puedo? Mira, si no puedo ser te poseeré.
Longino se abalanzó sobre ese yo-Cristo. Se presentó Baphomet en la sala, y con uno de sus dedos bendijo con una traqueotomía a Longino. Murió. Cristo lloró, y ahí comenzó la reconciliación entre Bapho y Yo.