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TIEMPO LÍQUIDO. Un domingo para celebrar. (06/06/2020).

 

Este domingo ha amanecido con una luz distinta. Mi hijo y su esposa nos han hecho una videollamada desde Tenerife (¡qué guapos los dos!) para anunciarnos que vendrán a Gran Canaria para vernos y para visitar a la familia y los amigos. A partir de ahora ya miramos fechas y lugares, porque no puede quedar nada al azar, pero nos ilusiona que uno de los próximos fines de semana podamos compartir espacio con las personas que amamos.

Habrá que combinar la prudencia con la valentía porque nada hay más importante que los afectos. Este nuevo tiempo necesita hacer acopio de todo lo que somos capaces de dar, y superar miedos porque al fin y al cabo la vida siempre es un arcano. Así que hoy comparto mi alegría porque pronto podré ver a dos personas que son eje de nuestras vidas, y nada tiene sentido sin la ilusión que nos aportan. Hay otras personas que forman parte de nuestras vidas, y a todas las queremos ver y abrazar, pero los hijos no tienen parangón. Los abrazos tendrán que ser virtuales pero los afectos son más intensos que nunca. Por lo tanto, este es un domingo en el que tenemos mucho que celebrar.

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TIEMPO LÍQUIDO. La sonrisa de Emigdia. (05/06/2020).

 

Ha fallecido la Catedrática doña Emigdia Repetto Jiménez, una persona que, primero desde la Escuela de Magisterio y luego desde la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria ha sido un referente para muchos docentes y desde luego una defensora de las ciencias como elemento fundamental para el progreso de los pueblos. Tenía un sentido del humor muy refinado y una capacidad de trabajo infinita, pues cuando le llegó la hora de jubilarse continuó trabajando en sus investigaciones como profesora emérita.

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Tuve ocasión de colaborar con ella como editor de una colección de libros de divulgación científica relacionados con Canarias. Dirigió el trabajo con una visión pedagógica, porque siempre decía que la ciencia es el progreso. Ya lo hemos visto, y también sabemos que la innovación no es solo asunto de sesudos científicos en sus laboratorios. Es una manera de enfocar el futuro de las sociedades y en eso fue pionera y trabajadora incansable. Fue una mujer imprescindible y la enseñanza, la ciencia y la investigación le deben mucho.

Perteneció a una hornada de profesorado superior que marcó una época, y que hizo posible con su trabajo que Gran Canaria entrase en el gran mundo universitario. Por ello hoy quiero despedirla con una sonrisa, porque fue la demostración clara de que la seriedad y la alegría no son incompatibles. Que la tierra le sea leve.

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TIEMPO LÍQUIDO. Estreno de terraza. (03/06/2020).

 

Casi sin pensarlo, hoy nos estrenamos en el asunto consumición externa. Media mañana, calle del barrio, una terraza que muerde parte de la calle. Es una cafetería-dulcería nueva, con las distancias reglamentarias. Al pasar, se nos apeteció ocupar aquellas dos sillas a ambos lados de una mesa. Por asuntos dietéticos, no fue posible pedir pasteles, y nos decidimos por cerveza sin gluten. Tampoco, de manera que nos tuvimos que conformar con dos cortados (menos mal que había leche sin lactosa) y no supimos qué destino darle a unas aceitunas con mojo que vinieron antes como soporte de las cervezas imposibles.

Fue muy agradable tomar ese café, pero al mismo tiempo creo que ahora las personas que tienen intolerancias alimentarias lo van a tener más difícil, aunque también es verdad que fácil nunca lo tuvieron, porque croquetas, empanados, rebosados, pastelería y otros preparados tienen casi siempre como compañera de viaje harina de trigo. Y hay que recordar que hay un buen porcentaje de la población que bebe cerveza sin gluten y puede tomar pan, pasteles o empanados con otras harinas (arroz, maíz, garbanzos) y en el mercado existen esos productos.

Pero nos olvidamos pronto de todo eso porque el café estaba delicioso, sobre todo cuando es el primero que tomas fuera de casa en casi tres meses. Estaba objetivamente genial. Y fue para celebrar que hoy, por fin, pudimos cruzarnos con nuestra sobrina Mónica y su hijita Valentina, que curiosamente nos reconoció por las voces que escucha en las videollamadas a pesar de nuestras mascarillas y a dos metros. La verdad es que parece que la niña encuentra normal ver a la gente con medio rostro oculto. Será porque los ojos no mienten.