Europa capital: Berlín
Esto lo usaba yo como chiste hace veinte años, cuando Alemania imponía su ley a través de su Banco Central. Luego se hizo más patente cuando entramos en el euro, y ahora con la crisis ya es descarado. Merkel se comporta como si fuese la jefa de una federación en la que los 27 países de UE son sus provincias. Está claro que hace dos excepciones, una con Gran Bretaña para no incordiar al amigo de Estados Unidos que, además, no ha querido entrar en el euro, y otra con Francia, por el peso teórico del estado francés en la columna vertebral de la UE, y digo teórico porque tampoco es que Francia sea Jauja. Ahora ha venido a España a leernos la cartilla, y el PP se regodea diciendo que vienen de fuera a reprendernos. Merkel haría lo mismo si gobernase el PP, es la gran Alemania la que manda, que para eso ha pagado las facturas de la UE y nadie le ayudó a pagar la suya cuando la reunificación.
El poderío de Alemania es tremendo, y su capacidad de recuperación admirable, como ha demostrado después de las dos guerras mundiales. Tan sólo necesitó una década para estar otra vez en el liderazgo. Comparada con la destrucción de 1945, esta crisis es un juguete para los alemanes. No sé si eso es bueno o malo, pero es así: ni Comisión Europea, ni Presidente de la UE, ni Banco Central Europeo, ni Parlamento de Estrasburgo, ni gaitas desinfladas. Merkel actúa por encima del bien y del mal. Europa capital: Berlín.