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TIEMPO LÍQUIDO. La nuevas generaciones (30/05/2020).

 

Recuerdo que, cuando yo era joven, las abuelas se sentaban en su sillón de mimbre y desde ese puesto de mando iban recopilando toda la información de la familia. No salían, pero lo sabían todo, opinaban sobre los asuntos y hasta tomaban decisiones que nadie osaba contravenir. Eran la materialización de la Mamá Grande de los relatos de García Márquez, no se movían de su sitio pero vivían todas las vidas de su familia y más allá.

La vida ya no es así, afortunadamente. Las madres y los padres no tienen la última palabra sobre nada, y es bueno que así sea porque significa que cada persona es dueña de su vida y obra según sus propios criterios. Los progenitores está para compartir lo bueno y lo malo, pero nada deciden, y no deben hacerlo, por un elemental concepto de libertad individual de los otros y porque, en la mayor parte de los temas, las nuevas generaciones saben más, o al menos entienden mejor un mundo que a los mayores les empieza a ser lejano.

Lo digo porque, en estos días, nuestros descendientes se acomodan con mayor facilidad a los cambios, mientras que a los que ya tenemos una edad nos cuesta más. Sé de alguno que, aunque sale a pasear, va al supermercado, a la farmacia y hasta a comprar unas zapatillas, vive las fases de la desescalada un poco a la defensiva, mientras tiene información de cómo sus hijos estrenan cerveza en el terraceo, o el Día de Canarias se van a comer con unos amigos. Me alegro de que sean capaces de adaptarse, aunque uno tiene que cumplir con su papel de Pepito Grillo, como cuando nuestras madres nos decían aquello de “llévate un suéter, que por la noche refresca”.

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TIEMPO LÍQUIDO. ¡Feliz Día de Canarias! (29/05/2020).

 

Estoy viendo a través de Internet el concierto que ha organizado el Cabildo de Gran Canaria en INFECAR y es lo más aproximado que podemos entender como celebración del Día de Canarias. La música es un vehículo muy hermoso y por ello le transmito mi agradecimiento a todas las personas (artistas y técnicos) que han hecho posible un evento que trata de reflejarnos desde lo tradicional pero mirando hacia adelante, con un mestizaje de sonidos de otros lugares que es lo que se ha convertido en nuestra seña de identidad.

Hoy he comprado unos aguacates magníficos. Ya saben, uno en su punto para hoy, otro algo más duro para mañana y otro que llegue perfecto a pasado. Comprar aguacates a veces es complicado, porque tienes que evitar que maduren todos al mismo tiempo y entonces te salen los aguacates por las orejas. Pero hoy me ha salido bien, y lo que más me gustó es que son de Mogán. Pero no los compré solo porque están buenos, que también, sino porque en este tiempo me ha parecido una manera de celebrar el Día de Canarias, con productos de primera calidad de la isla.

Deseo que pasen un 30 de Mayo lleno de esperanza. Aunque no lo parezca, sí que tenemos algo que celebrar, la vida, que siempre es un regalo y ahora la valoramos más que nunca, pero pensemos que es un gran misterio, no más que lo ha sido siempre. Celebremos nuestra vida y la de la gente que nos importa. ¡Feliz Día de Canarias!

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TIEMPO LÍQUIDO. El teatro nunca es un error. (28/05/2020).

 

Posiblemente muchas de las personas que leyeron la entrada de ayer de este blog caerían en la cuenta de que proclamé el Día Mundial del teatro con dos meses de retraso, pues siempre ha sido el 27 de marzo y ayer, como también fue 27, en alguna parte de mi cerebro se activó lo del teatro. Pero como dicen algunos buenos amigos del mundo teatral, nunca está de más celebrar el arte de Talía, y de todas formas ya han dicho los clásicos que la vida es una función que hacemos sin ensayar. Celebrar el teatro nunca es un error.

Hoy he salido a la calle y me encontré cómodo. Debe ser porque por las rutas que caminé la gente seguía las normas al pie de la letra. Es frecuente ver quejas, tanto en las redes como en los medios, de que no se respeta la distancia o que a veces se aglomera la gente más de lo deseado. Seguro que ocurre, y entre todos tendremos que ir creando dinámicas que nos hagan superar esta etapa de nuestra vida personal y nuestra historia colectiva. Y pienso en los niños que seguramente no acaban de entender lo que ocurre: la pequeña Valentina, Diego y su hermana Sofía y tantas criaturas que son la metáfora de la inocencia y del futuro.

No voy a hablar del clima político porque quiero seguir mirando hacia adelante. Anoche, mi hijo y su esposa salieron a cenar a un local de La Laguna y fue reconfortante ver sus caras alegres mientras degustaban la cerveza del aperitivo. Esa nueva normalidad es la que tiene que llevarnos a la normalidad absoluta. Estoy convencido de que pronto esto nos parecerá un mal sueño. Mientras tanto, fuerza y cuidado.