Publicado el

Nadie sabe y todos opinan

Ya es que uno no sabe qué pensar de la crisis, porque acusan a Zapatero de hacer derroche, que consiste en gastar dinero en servicios sociales, cuando España es uno de los países de la UE que invierte en asuntos sociales un porcentaje bajísimo de su PIB, comparado con otros que ahora van de ahorrativos. Otros dicen que es el gran capital el que genera la crisis, y sobre todo los bancos alemanes, que se volvieron locos prestando dinero a los españoles, portugueses y griegos, y ahora esa orden de ahorro no es para salir de la crisis sino para garantizar el cobro de sus créditos.
ahelecho.JPGComo se ve, capitalismo puro y duro. Circula por Internet información que no sale en los medios, pero tampoco hay que creerla al cien por cien. El caso es que, según algunos, bajar los salarios no nos va a sacar de la crisis, porque disminuye el consumo y se paraliza el mercado. Y sin mercado no hay economía dinámica. Hay quien propugna un aumento del gasto público, una subida de salarios y un estímulo del consumo, pero los anticonsumistas ponen el grito en el cielo por lo segundo y el capitalismo por lo primero. El caso es que tenemos gobiernos pero parece que es el mercado quien manda, y ese no tiene cara, aunque hay otros que aseguran que sí que la tiene, es la gran banca centroeuropea que está empeñada en cobrar y presiona a la UE para que haga lo que está haciendo.
Por otra parte, nadie está libre de culpa, porque si bien es cierto que los niveles de pobreza pueden aumentar con las restricciones presupuestarias, también lo es que estos aumentaron durante los ocho años que gobernó el PP en España. Así que a arrimar el hombro y a no mirar hacia atrás porque salen a la luz las propias vergüenzas.

Publicado el

¿A qué va a Roma, Presidente?

Señor Zapatero: Una de las bases de la diplomacia y por ende de la política es la oportunidad, y su visita de hoy al Papa es cuando menos inoportuna. En primer lugar, cuando lo urgente e importante es la crisis, me parece una pérdida de tiempo visitar a un líder con una enorme capacidad de influencia que utilizaría para ahogarle aún más, como de hecho lo hace desde sus medios en España. Es verdad que el Papa es un referente espiritual para millones de personas, pero no para usted, y presentarse en el Vaticano es un brindis al Sol.
aaaaaaa1152386687_extras_ladillos_1_1[1].jpgHay muchos asuntos en los que La Iglesia y el Estado están enfrentados: aborto, matrimonios de parejas del mismo sexo, enseñanza de la religión, uso del preservativo, experimentos con células madre y por si esto fuera poco el propósito de una nueva ley sobre las relaciones del Estado con las religiones, asunto en el que La Iglesia esgrime la bandera de que el 77% de los españoles se confiesan católicos aunque muchos no practiquen, y esa cifra es la que abandera la jerarquía católica para atribuirse privilegios que no quiere perder. Todo es importante, muy importante, pero estoy seguro de que de esto no se va a hablar en una breve entrevista protocolaria. Y ahora lo que urge es lo material, lo siento mucho, porque las creencias son cosa de cada cual y a los gobiernos les toca lo colectivo. Para remachar, ya estoy viendo los chistes, las viñetas y los chascarrillos diciendo que usted ha ido a Roma a invocar un milagro. Por si le flaquean las ideas como a Juliano el Apóstata al final de sus días, piense, Señor Presidente, que los milagros existen para los creyentes, y, que yo sepa, usted no lo es. No pierda el tiempo en asuntos que encima van a complicarle la vida y de los que España no va a sacar ningún beneficio.

Publicado el

Una situación muy peligrosa

Las religiones siempre fueron motivo de enfrentamiento entre los hombres. Desde que Akenathon trató de acabar con el politeísmo egipcio -que se reinstauró cuando él desapareció- las religiones han hecho derramar mucha sangre, en el circo romano, en Las Cruzadas, en la Guerra Santa y en guerras incluso entre musulmanes (omeyas-abassíes, sunís -chiítas) o cristianos (las guerras de Carlos V contra los protestantes, las guerras civiles en Inglaterra y Francia). Eso parecía haberse superado después de la Revolución Francesa, pero estamos otra vez en el mismo punto que hace quinientos o mil años.
aisrr.JPGLos fundamentalistas islámicos funcionan como la Inquisición, o como los reyes españoles que expulsaron a musulmanes, judíos y moriscos (también expulsaron a los jesuitas). Jerusalén, ciudad sagrada para las tres grandes religiones monoteístas, es motivo de pugna como en tiempos de Godofredo de Buillón, Federico Barbarroja y Ricardo Corazón de León. Lo de los judíos es un caso excepcional, porque se han mantenido unidos por la religión durante dos milenios, repartidos por todo el mundo. La torpeza de las grandes potencias y el empecinamiento de las religiones han dado lugar a un conflicto que se desarrolla en una pequeñísima parte del mundo, pero que tiene unas repercusiones planetarias. Y uno se pregunta, a riesgo de ser considerado ingenuo, cómo es posible que un pequeño estado, con la extensión de Badajoz, se atreva a desafiar al mundo y hasta a dejar plantado al Presidente de Estados Unidos. Israel se queda solo, porque esta situación le hace romper con Turquía, uno de los pocos países musulmanes con el que mantenía relaciones. No sabemos qué harán Egipto y Siria, aunque sabemos que Jordania obedecerá ciegamente a Washington. ¿Dejará Obama que lo toree Tel-Aviv como ha hecho con los últimos ocho presidentes de Estados Unidos? ¿Qué hará la UE? Creo que sé las respuestas, me temo que nadie hará nada más allá de lamentar los muertos, porque ya sabemos que las resoluciones de la ONU se las pasa Israel por el Muro de las Lamentaciones. El globo se sigue hinchando, y el equilibrio de fuerzas en Oriente Medio ya no es el mismo que hace diez, veinte o treinta años. El peligro es tremendo.