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Agencias matrimoniales

zz-agencia matrimonial.JPGLas agencias matrimoniales son un negocio tan lícito como otro cualquiera, pero el simple hecho de que se tenga necesidad de ellas es tremendo en la época del hiperdesarrollo de la comunicación. La más básica de las comunicaciones, la relación persona-persona es ahora la más difícil. No hace mucho, una de estas agencias sacaba en la prensa una serie de ofertas, en las que parecía anunciar coches o solares, cualquier cosa menos personas: «Funcionario, 30 años, idiomas; viuda rentista, 54 años, jovial; ingeniero, 63 años, buena salud; soltera, 23 años…» Resultaba triste, por no decir patético, y uno se pregunta qué mundo es este donde una joven de 23 años, en la flor de la vida, tiene que anunciarse en los periódicos para relacionarse con personas del otro sexo. ¡Cuánta razón tenía José Saramago para escribir un libro tan triste como Ensayo sobre la ceguera! y es que además de ciegos, vamos camino de ser sordos.

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Congelación

zz-congelación.JPGDicen que la economía no es una ciencia exacta, y que los economistas se parecen a los artilleros porque se pasan la vida rectificando el ángulo de tiro hasta que por fin aciertan un blanco. Al siguiente disparo tienen que usar de nuevo el goniómetro porque la pieza se ha movido con el retroceso. Desde la perspectiva de un artillero veterano, no puedo estar seguro de que congelar las pensiones sea un error, pero casi lo estoy, porque si eso, añadido a la disminución de los sueldos de los funcionarios, va a generar un efecto restrictivo sobre millones de consumidores, sirve de ejemplo al empresariado, aquí no va a consumir ni el párroco de La Meca. Y sin consumo no hay economía que despegue; al contrario, se reducirán plantillas y acabará estallando el proyectil en la boca del cañón. Pero claro, yo no soy economista…

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Tópicos

zz-topicos.JPGClinton quería correr los Sanfermines, porque siempre se cae en los tópicos, y es seguro que en Australia vive gente, además de canguros, y en Venecia no todo el mundo es gondolero. Para los americanos, España es flamenco, toros y Sanfermines, todo de un golpe, porque esa es la imagen falsa que fabricó Ernest Hemingway, para quien España era una plaza de toros a la que se entraba corriendo delante de los toros por la calle de La Estafeta. Por eso, los norteamericanos nos imaginan siempre vestidos de toreros, bailando flamenco y en Iruña (Pamplona). Para nosotros, eso no cuadra, pero es que los yanquis son incapaces de imaginarse España sin Hemingway tomando vino con una bota en un tendido al sol y con el pañuelo rojo pamplonica al cuello. Para ellos España es Hemingway, un tipo que estuvo muchas veces en España pero que nunca se enteró de cómo somos realmente, o sea, un fraude. Clinton no fue a los Sanfermines porque le dijeron que a Hemingway se le ve poco por Pamplona últimamente, y creo que agarrará un depresión cuando se entere de que Casablanca no fue rodada en Marruecos y que el café de Rick y el avión de Lisboa son mitos que nacieron de la imaginación bélica de Hollywood.