Por qué
¿Por qué se interviene ahora en Libia y no antes, pues Gadafi lleva 42 años haciendo lo mismo? ¿Por qué no se interviene en Barhein y en Yemen donde los sátrapas están masacrando a los opositores? ¿Por qué no entran las fuerzas internacionales a poner un poco de orden en Somalia, Liberia, Corea del Norte…? ¿Por qué siguen estancados los conflictos del Sahara Occidental y Palestina? ¿Por qué nadie dice una palabra sobre lo que ocurre en el centro de África? ¿Por qué, ya puestos, no le dan un toque a Marruecos y Arabia Saudí para que abran un poco la ventana y entre aire en sus países? Ah, van a decirme que eso sería injerencia, pues díganme qué diferencia hay entre lo que ocurre en estos países y lo que pasaba en Irak, Afganistán o Libia cuando decidieron entrar a saco. El permiso de la ONU; bien, ¿y quién manda en la ONU? ¿Por qué se bombardea Belgrado con el aplauso general y nadie dice una palabra del Tibet? Ah, China, es que es muy poderosa y tiene comprada mucha deuda de los países occidentales. Era por eso. Finalmente ¿Por qué no cierran la ONU? Para lo que sirve…
Con la crisis nuclear en Japón parece que las mentes han despertado y ven el peligro, digo yo que será porque en Japón se abrió el terror nuclear y de alguna forma este accidente cierra el círculo. El momento no puede ser más inoportuno, porque con la conflictividad en los países árabes y la situación política en Venezuela también el petróleo está en la picota. Es decir, estamos ante una crisis energética sin precedentes, y si la solución es el biocombustible ya me dirán qué vamos a comer si el maíz, la soja y el trigo los convertimos en gasolina. Ahora vienen los kiries en la UE, y vuelve a producirse el hecho repetido de que lo que no ocurre en años pasa en unas horas. Nadie puede parar las consecuencias de un terremoto de 9 grados, y la soberbia de los seres humanos hace que construyan centrales nucleares en lugares propicios a movimientos sísmicos de gran intensidad. Pero es que, además, las centrales son peligrosas per se, sin terremoto que las ataque, y pueden ocasionar cataclismos terribles. Ocurrió en Chernobil, y las 143 centrales que hoy funcionan en la UE son bombas de relojería. Por no hablar de los depósitos radiactivos. Tal y como están las cosas, yo que soy un enemigo frontal del cine casposo, a lo mejor me voy a ver Torrente 4, para no tener que echarle a la cara a los prepotentes que defienden la energía nuclear la frase devastadora: «te lo dije».