El Pacto del Euro
Después de las manifestaciones de ayer en toda España, queda claro una vez más que en el 15-M no hay perroflautas, sino ciudadanos decentes muy indignados).
Cuando aún no existía el euro, se me ocurrió hacer una chanza sobre la potencia de Alemania dentro del la UE, y recuerdo que escribí un artículos titulado «Europa, capital, Berlín». Decía entonces que Alemania no necesitaba divisiones acorazadas ni ejércitos poderosos para adueñarse de Europa y luego destruirla, que es lo que he venido sucediendo una y otra vez desde el siglo XIX; le bastaba con el poderío de su moneda y las acciones de su banco central. Quince años después, ya metidos en el euro, Alemania sigue empeñada en llevar el estandarte de Europa con la economía como símbolo. Propone el Pacto del Euro, y habla a los demás países como si fuese la gran madre europea, exigiendo a los demás cosas que ella no cumple. Ahora viene lo del Pacto del Euro, que no es otra cosa que recortes que castigan a los más débiles, y contradice la idea de que el dinero debe correr para que la economía se active. Yo no sé qué pretenden, pero a lo mejor Thatcher y Miterrand tenían razón cuando miraban de reojo a Alemania, tan de reojo que Gran Bretaña no ha querido entrar en el euro. La verdad es que en los últimos 15 años el peso específico de los dirigentes europeos ha bajado mucho, mientras Estados Unidos dicta desde lejos (y hace lo contrario), China sigue creciendo y Rusia está controlando con sus reservas de hidrocarburos. Si el Pacto del Euro son los cinco puntos que se han publicado, es más de lo mismo.
Pero si los eclipses de Luna son curiosos, los totales de Sol son tremendos. Cuando digo eclipse total es total, y el último que de esas características hemos visto en el centro de la diana en Canarias sucedió el 2 de octubre de 1959. A las 11:45 de la mañana de un día luminoso, oscureció totalmente; se veían las estrellas y las aves buscaron su palo para dormir. La ignorancia de lo que estaba sucediendo hizo que muchas personas fuesen presa del pánico, mientras gritaban que era el fin del mundo que se había adelantado, ya que por entonces estaba anunciado para 1960, tres meses después, que era cuando decían que iba a ser abierta la tercera carta de Fátima. Mientras tanto, los niños en la escuela no se asustaron, porque los profesores los habían preparado, y lo observaron con cristales ahumados. Luego hubo otro eclipse total de Sol el 30 de junio de 1973, y se anunció a bombo y platillo porque el avión Concorde repleto de científicos y periodistas salía de Gando para seguir la ruta del eclipse y observarlo por más tiempo. Pero no se hizo de noche, fue como un día nublado, y hasta circulaba el chiste de que al día siguiente iban a repetir el eclipse porque no había salido muy bien. Pues lo mismo ha ocurrido con el de Luna, porque las nubes no lo han dejado ver en Las Palmas. Seguramente será culpa de Zapatero, y no me extrañaría que el PP pida que lo repitan.
No; no hay una errata en el título, es una evocación de la pregunta de Mourinho en su famosa rueda de prensa. Y siguiendo la estela del portugués, pregunto: