Publicado el

El Día de la vergüenza

Hoy escribo este post como una rebelión interna hacia el morbo del pasado. Y es que hay regodeo morboso con el 23-F, y a estas alturas sabemos del asunto todo lo que podemos saber, deducimos lo evidente sumando dos y dos e ignoramos lo que seguramente ignoraremos siempre, que no debe ser mucho. El 23 de febrero de 1981 fue un día muy triste, pero más triste fue el 24, porque para sofocar aquella salida de madre se pactaron cosas que aún coletean. La democracia entonces en pañales ya nunca creció como debía, porque entre acuerdos inconfesables, olvidos calculados y maniobras de despiste, descafeinaron un momento precioso de nuestra historia.
urrrrna[1].jpgEntiendo que una democracia tranquila y sosegada es menos espectacular que una dictadura estridente, y que una jornada normal de una sociedad democrática da menos titulares que un golpe de estado. La prueba la tenemos en las mil y una películas que se han hecho sobre el nazismo, con su parafernalia imperial y su gandilocuencia plástica. Desfiles que hubiera cantado Rubén Darío, uniformes resplandecientes, símbolos y saludos que para sí hubiera querido Georges Lucas en La guerra de las galaxias. Pero detrás de toda esa fascinación icónica hay una espantosa miseria moral que degrada y destruye al ser humano, incluso a quienes ejecutan ese enorme poder. Por eso se vuelve una y otra vez sobre el 23-F, como en el reestreno de una película, de la que no sólo ignoramos el guión verdadero, sino el nombre de los productores asociados y gran parte de los protagonistas, que fueron eliminados en el montaje posterior. Nos queda un tricornio como emblema del diseño de vestuario, un bigote como trabajo de maquillaje, unos disparos al techo del Congreso como efectos especiales y poco más. El 23 de febrero debería designarse como Día de la vergüenza.
***
(Podría haber puesto como ilustración un desfile nazi grandioso en Nüremberg, con águilas y columnas romanas, una foto de Salvador Allende con casco defendiendo la democracia en el palacio de La Moneda, o al propio Tejero pistola en mano en la tribuna de oradores. Pero he optado por una sencilla urna; nada hay más brillante que el ejercicio mismo de la democracia)

Publicado el

Zurdos y disléxicos ilustres

Sigo con tonterías sin sustancia, y digo que uno no sabe si creer todo lo que se cuenta, pues se dice cualquier cosa y queda sellada para siempre. Nos han dicho que personajes de inteligencia deslumbrante y demostrada como Eisntein, Newton o Ramón y Cajal fueron disléxicos, y de vez en cuando veo por ahí alusiones a distintos personajes que supuestamente padecieron diversos síndromes. Son tantos, que ya empiezo a dudar, como si se hubiera organizado una gran leyenda urbana que nadie refuta.
obama firmandoqqq.JPGCon los zurdos las cosa es más espectacular. Por cierto, entre el 8 y el 12 por ciento de la población es zurda y lo que no se entiende es que, habiendo un mercado tan amplio, no se fabriquen cosas pensando en ellos… Pero esa es otra cuestión. Se dice que grandes maestros de la pintura fueron zurdos y tal vez eso tuvo que ver con su oficio, porque escribir como los occidentales resulta más complicadao para un niño zurdo que pintar, ya que puede empezar por donde quiera. Miguel Angel, Rafael, Leonardo Da Vinci y Picasso están en ese club de zurdos ilustres, así como cinco de los siete últimos presidentes norteamericanos: Ford, Reagan, Bush-padre, Clinton y ahora Obama (McCain, candidato en 2008, también es zurdo). Nos dicen que Billy El Niño era zurdo porque disparaba con la manos izquierda, y sabemos que guitarristas de la talla de Paul McCartney, Kurt Kobain, Atahualpa Yupanqui, Jimi Hendrix y muchos más enhebran las cuerdas de sus guitarras al revés, y se le etiqueta como zurdos, aunque yo no sé si lo son para todo lo demás. Ahora meten en la zurdería, además de a los de siempre (Einstein, Napoleón, Leonardo, Picasso…) a Newton, Madame Curie, Alejandro Magno, Julio César, Chaplin, Marilyn, Robert Redford, al mismísimo Beethoven y hasta a Bob Dylan, que por cierto usa la guitarra normal, con el mástil en la mano izquierda. La lista es enorme. Así que habrá que tener cuidado, porque unos datos son ciertos pero otros no hay modo de comprobarlos.
***
Acabo de conocer la noticia del fallecimiento de Carmelo Artiles Bolaños. Tengo en mi memoria imágenes suyas con pantalón corto, así que son tantos años los que hemos recorrido que su muerte me ha producido un gran impacto. Un abrazo a su familia.

Publicado el

El Presidente ha releído a Maquiavelo


El Presidente del Gobierno de Canarias ha dicho que no se ha planteado el efecto de posibles revueltas en Marruecos.También ha negado que haya habido reuniones sobre ese tema con el Gobierno central, y me ha parecido entender que lo decía en tono disuasorio a la vez que pretendidamente tranquilizador, una especie de «aquí no pasa nada». Si les digo la verdad, eso es precisamente lo que intranquiliza, porque para mañana está convocada una jornada de protesta en Marruecos, y ya hemos visto lo que ha pasado en Egipto y Túnez, y cómo se extiende el descontento por Yemen, Bahrein, Irán y Libia, sin olvidar que Kwait, Siria y Argelia tampoco están como una balsa de aceite. Lo que pueda suceder a cien kilómetros de Lanzarote debiera preocuparnos y ocuparnos. Pero, claro, ya empiezan los carnavales y hay que concentrase en el murguerío y buscar los últimos detalles del disfraz.
maquuiav.JPGA lo mejor es que el Presidente acaba de releer a Maquivelo, y está aplicando sus consejos, aunque un autor que dice «yo no digo nunca lo que creo, ni creo nunca lo que digo» debe ser tomado con cautela. Decía Maquiavelo que el Príncipe debe mostrar siempre un ánimo distinto al de sus allegados y que así se transmita al pueblo. Cuando todo el mundo está nervioso, el Príncipe ha de mostrarse sereno; si hay desánimo entre los suyos, él debe arengarlos con brío; si su gente está envalentonada, él ha de ser prudente y comedido. Y todo esto porque, al estar de ánimo distinto, todos piensan que él sabe lo que hay que hacer. Yo estoy preocupado, el Presidente se muestra tranquilo; yo estudiaría el asunto y tomaría medidas; el Presidente dice que no ha hecho nada. Definitivamente, el Presidente ha releído a Maquiavelo. De todas formas, habría que repasarlo otra vez, no vaya a ser que el florentino estuviera ironizando.
***
(Dicen que Maquiavelo era más listo que el silbo gomero, pero guapo, lo que se dice guapo, no era. Y, caramba, aprovechando las rebajas, podría comprarse una camisita más alegre. Y ese corte de pelo… Este hombre…)