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¿La era de Acuario?

zz8images[1].jpgLos astrólogos dicen que estamos entrando en la era de Acuario, que va a ser un período de comprensión y solidaridad. Acuario vendrá, pero yo creo que va entrar con retraso, porque de otra manera no se entiende tanta agresividad en el ambiente. Va uno a cenar y el camarero se comporta como el sargento de un pelotón de castigo; se pone uno en la cola del supermercado y el de detrás te mira con cara de asesino, sólo por estar delante eres su enemigo; y lo peor no es eso, sino la indiferencia, la insolidaridad; cuando das los buenos días te miran con sorpresa. La semana pasada pedí cable de teléfono en una instaladora y el encargado me dijo con mal talante: «esto no es Telefónica». ¿Soy yo un mal comprador o era aquella una mala instaladora? a Hamlet quisiera verlo en tal disyuntiva. Debe ser que estamos en la traca final de intolerancia antes de que entre Acuario, porque hasta la Mona Lisa te mira con mala leche, y eso que dicen que se parece a la Gioconda. Y no es que se parezcan, es que son igualitas, e incluso se me parecen a un cuadro que pintó un tal Da Vinci, el del código.

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Humo y tigres que parecen gatos


zzgatoDSCN3664.JPGQuienes mandan (ya no estoy seguro de que sean los gobiernos) alientan siempre los braseros de donde sale el humo que no deja ver lo importante. Ultimamente ha habido cortinas de humo a mansalva, desde los pasos del relevo en el Vaticano, seguidos al minuto por todos los medios, hasta el empeño en crear un clima futbolístico en los recientes partidos entre el Madrid y el Barça. Esta semana, aparte de insistir en los actos papales por ser los primeros del nuevo pontificado (Procesión de palmas y olivos, Vía Crucis romano, lavatorio de pies, Misa de Resurrección…), intentarán recrear el espíritu futbolero del Mundial con los partidos de clasificación de España contra Finlandia y Francia. Hace unos días hubo un aperitivo con la visita del comité olímpico que evalúa la eterna candidatura de Madrid (yo creo que le darán los juegos antes del siglo XXII), y mientras tanto los consejos de ministros siguen tomando medidas que dejan desnuda a nuestra sociedad frente al futuro. Todo es un gran circo mediático (disculpen el lugar común), y me temo que las piruetas inofensivas de los funambulistas nos distraen e impiden que nos demos cuenta de que las fieras se han escapado de la jaula. Mientras los tigres -aparentando ser gatos- husmean por debajo del graderío, la gente se ríe con los payasos sin percatarse del peligro que acecha. Y así van a seguir.

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El Papa

zzzbarca pedro.JPGYa se fue Ratzinger (?), ya eligieron un nuevo pontífice (hacedor de puentes) y se han sucedido las secuencias propias del evento: anuncio sorpresivo, muestras de la campechanidad del nuevo sucesor de Pedro, que no solo no lleva sandalias, sino que calza zapatos negros (el papa siempre los llevó rojos), y todavía sigue usando los muy raídos que traía de Buenos Aires y no ha estrenado los que le regalaron sus allegados en Argentina para que acudiera al cónclave vestidido de limpio. Su anillo es de plata y sus palabras de amigo. Es cercano, es hablador, es argentino y parece una mezcla de Juan Pablo I, todo sonrisas, y la humanidad cercana al pobre que dicen tenía Juan XXIII. Ya está, elección, ruedas de prensa, misa de inauguración y se acabó la fiesta; ahora viene el trabajo, donde el papa Francisco tiene que dar la medida de sus intenciones no con gestos (que desde luego son importantes) sino con hechos. Puede ser que haya un gran cambio, por otra parte poco probable con el lastre de la curia, o por el contrario es posible que todos esos gestos sean mera imagen y que finalmente nada se mueva. Francisco tiene ante sí la oportunidad de marcar un antes y un después o de diluirse en una gran decepción. Será conservador y seguramente inflexible en los dogmas, pero eso es La Iglesia, si cambiara mucho sería otra cosa. Lo verdaderamente importante es que sea Jefe de una comunidad religiosa, y deje el ordenamiento de las vidas ciudadanas para las leyes civiles, sobre todo si provienen de poderes democráticos. Si fuese así, sería un gran papa.