Publicado el

Mateo Gil y Butch Cassidy

La nueva película del director canario Mateo Gil, Blackthorn, cuenta los años en Sudamérica de Butch Cassidy, famoso bandido del Far West que capitaneó una banda que asaltaba trenes y bancos junto a su amigo Sundance Kid (*). Los norteamericanos son muy dados a mitificar personajes de su historia reciente (no tienen otra) y los bandidos y pistoleros forman parte de esa lista de mitos, aunque en realidad eran unos criminales o cuando menos forajidos de trato muy violento. cassidy.JPGHan montando una especie de mitología del revólver enloquecido, que empieza con los pioneros y la fiebre del oro y llega a los años de pólvora de la Ley Seca: de Jesse James, Billy el Niño y Calamitate Jeanne, hasta Al Capone, Bonny y Clyde; y en el lado de la ley, Wyatt Earp, Bat Masterson y Elliot Ness. Y a dos bandas, «Doc» Hollyday. Sin haber visto la película (abrirá el Festival de Cine de Las Palmas) entiendo que la propuesta de Gil es muy inteligente, porque se interna en un camino por el que el público norteamericano sigue fascinado (la muestra es la fuerza que tiene la National Rifle Association). Y me parece bien, porque si baila al son que se mueve el cine español solo se salvaría con comedias zafias. Mateo Gil ha demostrado su talento y ha tenido la ingeniosa idea (también muy arriesgada, porque el listón está muy alto) de continuar la historia allí donde la dejó George Roy Hill en Dos hombres y un destino, que nos deleitó en 1973 con el trío protagonista formado por Paul Newman (Cassidy), Robert Redford y Katherine Ross.
***
(*) El Festival de cine Sundance se celebra desde 1980 en Salt Lake City (Utah), y está impulsado por Robert Redford, que dio al festival el nombre de su personaje en Dos hombres y un destino.

Publicado el

Energía nuclear limpia y mortífera

La frase que más molesta cuando algo sale mal es » te lo dije», y por eso nunca la uso cuando a una persona le sucede algo sobre cuyos peligros se le había advertido. Sin embargo, cuando hablamos de dirigentes políticos, y más a escala mundial, hay que recordar que desde que en 1945, con las bombas de Hiroshima y Nagasaki, se vieron las consecuencias de la energía nuclear fuera de control, una y otra vez se ha advertido sobre la imposibilidad de controlar unos elementos al cien por cien. 060505_central-nuclear[1].jpgCon la crisis nuclear en Japón parece que las mentes han despertado y ven el peligro, digo yo que será porque en Japón se abrió el terror nuclear y de alguna forma este accidente cierra el círculo. El momento no puede ser más inoportuno, porque con la conflictividad en los países árabes y la situación política en Venezuela también el petróleo está en la picota. Es decir, estamos ante una crisis energética sin precedentes, y si la solución es el biocombustible ya me dirán qué vamos a comer si el maíz, la soja y el trigo los convertimos en gasolina. Ahora vienen los kiries en la UE, y vuelve a producirse el hecho repetido de que lo que no ocurre en años pasa en unas horas. Nadie puede parar las consecuencias de un terremoto de 9 grados, y la soberbia de los seres humanos hace que construyan centrales nucleares en lugares propicios a movimientos sísmicos de gran intensidad. Pero es que, además, las centrales son peligrosas per se, sin terremoto que las ataque, y pueden ocasionar cataclismos terribles. Ocurrió en Chernobil, y las 143 centrales que hoy funcionan en la UE son bombas de relojería. Por no hablar de los depósitos radiactivos. Tal y como están las cosas, yo que soy un enemigo frontal del cine casposo, a lo mejor me voy a ver Torrente 4, para no tener que echarle a la cara a los prepotentes que defienden la energía nuclear la frase devastadora: «te lo dije».

Publicado el

Los idus de marzo aquí no funcionan

El ciego con el que tropezó Julio César cuando entraba en el Senado le había dicho muchas semanas antes que tuviera cuidado con los idus de marzo. La fecha venía a ser el 15 de ese mes, y cuando llegó ese día, César volvió al Senado; al entrar, le dijo al ciego que ya habían llegado los idus de marzo y nada había ocurrido; el ciego le contestó: «pero aún no han acabado». Minutos después Julio César era acuchillado por los senadores. arquito.JPGEsta historia, mil veces contada y que seguramente es más leyenda que realidad, debía funcionar en los tiempos en que los actos de los políticos tenían consecuencias, aunque no sé si en el vasto territorio de Roma la provincia de Hispania se movía con parámetros distintos. Y es para creerlo, porque aquí los políticos pueden hacer lo que sea, y todo se resuelve con unas declaraciones que básicamente se resumen en tres palabras: «Y tú más». En un país democrático (incluso en la Roma antigua), Camps no podría ser candidato mientras estuviese encausado, un ministro como José Blanco tendría que haber dimitido por no haber resuelto de un vez la conflictividad del transporte aéreo, alcaldes imputados, concejales caciquiles y políticos inanes en general perderían la posibilidad, no ya de ser elegidos, sino de que sus partidos los presentaran como candidatos. Hay ayuntamientos endeudados por procesos judiciales ocasionados por la ineptitud (a veces por malas praxis deliberadas) de personas que, aunque ya no estén en esos cargos, siguen en la política a veces en escalones superiores. Está claro, los Idus de marzo no funcionan en la provincia romana de Hispania.