Publicado el

Visitas caras e inútiles

La visita del Príncipe de Gales a España vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de que sea revisado el papel de las monarquías que sobreviven en la cima de las democracias occidentales. prrrincipppe.JPGNos visita un príncipe que no es jefe de nada, es simplemente el hijo de una reina y posible futuro rey, que puede incluso que no llegue a serlo. En un momento de crisis, en el que se recortan gastos en asuntos esenciales (y por ende baja la calidad del servicio) no tiene lógica que se realicen gastos del erario público en fastos inútiles. A Carlos de Inglaterra se le recibe como jefe de estado, se activa un protocolo carísimo y en resumidas cuentas nada aporta a las relaciones entre España y Gran Bretaña, que para eso hay embajadores, ministros de Asuntos Exteriores y, por supuesto, dos presidentes de gobierno y dos jefes de estado. Está bien la representatividad de quien ostenta el cargo máximo en un país, sea rey o presidente, pero no el de su entorno familiar. Si el príncipe de Gales quiere visitar España, que lo haga a su cargo, como cualquier turista inglés, y les aseguro que no le produciría quebranto alguno pagar la factura de un hotel de lujo.

Publicado el

¿Qué futuro espera el PP?

Vaya por delante que estoy en contra de todo tipo de violencia y por lo tanto no acierto e entender qué razonamientos mueven a matar con frialdad y premeditación. Por lo tanto, el terrorismo es siempre condenable desde cualquier punto de vista, humano y político.eetttaaaa.JPG No soy un experto y por lo tanto desconozco los entresijos de las comunicaciones entre las bandas terrorista y los gobiernos, eso que supuestamente se puede entender como negociación. Estas conversaciones suelen tener lugar en intentos de alcanzar la paz, ocurrió en Irlanda del Norte, en Italia, en América Latina y también aquí, en tiempos de Suárez, de González, de Aznar y de Zapatero (incluso hubo contactos en el tardofranquismo). Es evidente que hasta ahora no se ha alcanzado la paz definitiva, y como también ignoro qué es lo adecuado, prefiero dar por supuesto que cada gobierno ha hecho lo que creía que era correcto y actuando de buena fe. Por eso me resulta incomprensible el discurso del PP con respecto al terrorismo, negando la evidencia (Aznar también habló con ETA) y proclamando doctrinas que no podrá mantener cuando llegue al poder. Lo más triste es que Aznar piensa que no tenemos memoria, y sus interpretaciones rayan el sofisma. Cuando Zapatero habla con ETA se pone de rodillas, cuando él hacía lo mismo estaba en una grandiosa operación política en busca de la paz. Ojalá ETA eche el cierre mañana mismo, pero si perdura no sé cómo va el PP a administrar sus actuaciones del futuro; las de hoy ya sé cómo las interpretará: dirá que nunca se dijeron palabras que constan en los vídeos y las hemerotecas. Como la gestión de los días de 11-M.

Publicado el

Mientras no vuelen no pasa nada

Gadafi sacó sus aviones para bombardear a la oposición, y ese fue el clavo al que se agarraron. Crear una zona de exclusión aérea ha sido una buena coartada para atacar las fuerzas del dictador. En Siria y en Yemen los muertos se cuentan por docenas, pero ya se cuidan de no utilizar la aviación. 0tomahawk-1[1].jpgGadafi les ha mostrado el camino, porque si no se puede argumentar la necesidad de una zona de exclusión aérea ¿qué razones va a dar el Consejo de Seguridad para usar la fuerza en esos otro países en los que hay tiranías como la de Libia? Ningún país quiere acciones terrestres, porque sería involucrarse mucho, y si se les ocurre atacar aquí y allá con aviación y misiles, medio mundo se va a incendiar. La guerra es cara, y no están los presupuestos para derrochar. Así que, los dirigentes de la OTAN están en un buen embolado, y tendrán críticas internas si actúan y si se quedan quietos. Como Gadafi resista en el poder y haya que alargar las operaciones se puede volver el asunto políticamente infumable. Pero no pueden atacarle. Mientras tanto, Siria, Yemen y Barhein mantendrán sus aviones en los hangares. Ah, el bloqueo… eso es momentáneo, porque si no se puede comerciar con armas se fastidia el negocio.