Maureen O’Hara era un gran tipo
Cuando en una de sus últimas entrevistas preguntaron a Peter O’Toole si le gustaría llegar a cumplir cien años, él vino a decir que no se lo planteaba porque sabía de antemano que era imposible, que en su profesión solo los pelirrojos tenían posibilidades de alcanzar el siglo, y él era un rubio de manual. Cuando el periodista insistió en lo de la longevidad de los pelirrojos dijo que no era una norma sino una evidencia, y mencionó a Kirk Douglas, Maureen O’Hara y a las actrices Olivia de Havilland y Joan Fontaine, por cierto hermanas enemistadas hasta la muerte. Los dos primeros han sido pelirrojos muy evidentes, pero no sabía que las otras dos lo fueran, pero si Peter O’Toole lo decía sería porque lo sabía. No hay que fiarse de todo lo que vemos en el cine; Rita Hayworth fue publicitada en Gilda como la pelirroja más llamativa, y es que le tiñeron de rojo su pelo castaño y así quedó para siempre, asunto que no entiendo muy bien puesto que la película era en blanco y negro. Continuar leyendo «Maureen O’Hara era un gran tipo»
Pero por encima de todo Alberto Omar es un escritor, que ha sido englobado en la Generación del Boom que en los años setenta revitalizó la novela en Canarias, hornada a la que queda fijado cuando en 1972 publicó su primera novela, La canción del morrocoyo. Después han venido varias docenas de publicaciones en distintos géneros, puesto que cultiva la poesía, el relato, la literatura dramática y la novela sin solución de continuidad. Por decirlo en pocas palabras, es un clásico vivo de nuestras letras, que ha estado presente y activo durante más de cuarenta años en los que casi no ha habido silencios.