La energía me confunde
-Debería estar contento, don Virgilio, los amos del mundo están reunidos en Corea para hablar de la reducción de armas nucleares.
-Lo que deberían es eliminarlas del todo, doña Asunción.
-Hombre, no se ganó Zamora en una hora, antes había más. El otro día dijeron en la radio que han ido reduciendo los arsenales.
-Da lo mismo, siguen quedando ojivas nucleares para reventar el planeta 300 veces.
-No señor, la gente exagera, dijeron que si estallaran a la vez sólo habría potencia para destruir el planera dos veces.
-¡Ah, sí! menudo consuelo, doña Asunción.
-Y, hablando de otra cosa, no lo vi en la manifestación contra las prospecciones petrolíferas.
-Es que con lo de las energías me lío, ya le dije el otro día que el hidrocarburo me confunde.
-O sea, que está a favor de que saquen petróleo.
-Hombre, es que algunos de los que llaman a manifestarse en contra (no todos, eso es verdad) son los mismos que andan emperretados tratando de poner la gasificadora.
-Ya sabe cómo va por aquí la cosa política, don Virgilio.
-Y no sé a qué viene tanto gas y tanto petróleo, cuando aquí tenemos sol, viento, corrientes marinas, biomasa… Canarias es un paraíso para las energía renovables, y eso es lo que habría que impulsar, y ser cada vez menos dependientes de las energía fósiles. canarias es el único lugar de España en que las energía renovable no son deficitarias, no necesitan subvención.
-Como haya negocio, un día de estos intentarán colocarnos una central nuclear.
-No se extrañe, doña Asunción, porque algún negocio querrán hacer con las ojivas nucleares que se les van pasando de fecha.
-Ya lo creo, ya hacemos papas arrugadas con papas cultivadas en Chipre… Así que usted pasa de lo del petróleo.
-No es eso, es que me da pereza discutir algo que es tan evidente como que La Tierra tiene dos polos.
-Que dicen que pueden cambiar de sitio si la tormenta solar esa se pasa de rosca.
-Esa es otra, doña Asunción, esa es otra.
Seríamos ingenuos si calificáramos el asesinato a sangre fría de varias personas en una escuela judía de Toulouse como la obra de un loco, tal como sucedió en Noruega el verano pasado con la masacre de unos jóvenes reunidos en una isla frente a Oslo. Los locos de esta especie surgen de una base social ultraderechista, que es el caldo de cultivo para crear doctrinas que predican la destrucción de todo lo diferente. En Francia esta vez han ido contra los judíos, pero ya hemos visto que en toda Europa crece la fobia a lo que no entendemos, y eso se produce por el fortalecimiento de los grupos neonazis. Juancho Armas Marcelo comentaba hace unos días en su blog que resulta inquietante que hasta en las pasarelas de moda haya cada día más ropa y zapatos con corte nazi: botas de caña alta relucientes, cazadoras que recuerdas uniformes de la Gestapo, gorras de plato y visera muy características. Se empieza vistiendo esos atuendo belicosos y totalitarios y se termina matando a los diferentes. Curiosamente, ni los nazis hitlerianos ni los de ahora han dado un palo al agua, no han hecho aportación alguna a la sociedad y casi siempre descargan contra los que sí arriman el hombro, sea cual sea el color de su piel o su religión. Hace meses que denuncié en este mismo lugar que los grupos neonazis no se toman en cuenta en España y hay ayuntamientos que ceden sus instalaciones para que celebren actos de reafirmación, que son claramente anticonstitucionales y desde luego nada democráticos. Y es como una bola de nieve; si la dejamos rodar crecerá y puede que nos pase por encima.