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¿Desidia o estrategia?

zzzjjjjFoto0533.JPGNadie quiere entrar a saco, pero la violencia latente y expresa en nuestra sociedad está tomando tintes preocupantes. Esta violencia se huele cuando salimos a la calle, se ve apenas alguna cosa no salga como estaba prevista y es moneda corriente en algunos espacios ciudadanos. Hay grupos de jóvenes que han hecho de la calle su hogar, y cuando pasas junto a ellos procuras no mirarlos a los ojos, porque si lo haces reaccionan como los perros de combate, se te lanzan al cuello simplemente porque eso les divierte. Hubo un tiempo, hasta hace no demasiados años, hablábamos de la droga como causante de la violencia, porque un toxicómano con el síndrome de abstinencia no conoce a nadie y es capaz de cualquier cosa. Ahora ya no sólo es la droga, es una forma de conducta. En los patios de recreo de los colegios abunda la violencia y el acoso; es una quimera hablar de autoridad en el sentido más noble de la palabra. En muchos centros educativos funcionan verdaderas mafias, donde impera la ley de la fuerza, y muchos docentes pueden certificar que hay niños que traen de su casa el bocadillo a uno de estos matones de doce años, porque si no se la juegan. No estoy siendo alarmista, y al que piense así le sugiero que dé una vuelta por los colegios y pregunte al profesorado, que se ve impotente para combatir este tipo de extorsión, que sobrepasa el terreno docente para adentrarse en el policial. Mientras tanto, algunos poderes públicos, siguen socavando el prestigio del profesorado haciendo circular supuestas informaciones sobre los conocimientos de los profesores que se examinan de oposiciones, y que son directamente mentira porque esos no son los contenidos de las pruebas y, además, si lo fueran no se podría realizar esa estadística puesto que hablamos de docenas de tribunales que funcionan de manera independiente. Y así están fabricando una bomba social de espoleta retardada. Si fuera desidia ya sería muy grave, pero da la impresión de que responde a una estrategia, y ya para eso no tengo palabras. Qué pena.

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Una mujer extraordinaria

Como es marzo, mes de la mujer, me limito a transcribir un correo que circula por Internet sobre una mujer excepcional, la alemana Irena Sendler:
«Una señora de 98 años llamada Irena Sendler acaba de fallecer. Durante la 2ª Guerra Mundial, Irena consiguió un permiso para trabajar en el Ghetto de Varsovia como especialista de alcantarillado y tuberías. Siendo alemana, sabía cuáles eran los planes de los nazis para los judíos, y por eso sacaba niños escondidos en el fondo de su caja de herramientas y llevaba un saco de arpillera en la parte de atrás de su camioneta para esconderlos. También llevaba en la parte de atrás un perro al que entrenó para ladrar a los soldados nazis cuando salía y entraba del Ghetto. Por supuesto, los soldados no querían tener nada que ver con el perro y los ladridos ocultaban los ruidos de los niños. Mientras estuvo haciendo esto, consiguió sacar de allí y salvar a 2500 niños.
ZZzirena.JPGCuando los nazis la cogieron, le rompieron ambas piernas, los brazos y le pegaron brutalmente. Irena mantenía un registro de los nombres de todos los niños que sacó y lo guardaba en un tarro de cristal enterrado bajo un árbol en su jardín. Después de la guerra, intentó localizar a los padres que pudieran haber sobrevivido y reunir a la familia. La mayoría fue llevada a la cámara de gas. Aquellos niños a los que ayudó encontraron casas de acogida o fueron adoptados. El año pasado fue propuesta para el Premio Nobel de la Paz. Ni siquiera fue preseleccionada por un comité que ha entregado el premio a personajes como Henry Kissinger, Lech Walesa, Jimmy Carter, Al Gore, Barack Obama, Yaser Arafat…»
Tampoco se lo dio a Gandhi…

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El Cónclave

-Ya me he enterado, doña Asunción, de que los cardenales electores se reunirán en Cónclave el martes para elegir al nuevo papa.
-Vamos a ver, don Virgilio, y que sea en bien de La Iglesia, aunque eso a usted debiera interesarle poco, porque se pasa la vida despotricando de los católicos.
-No se confunda, señora mía, yo respeto todas las creencias y defiendo que haya libertad de credos, con quien suelo meterme es con la jerarquía eclesiástica, con el gobierno de La Iglesia.
-Pero ese no debe ser asunto suyo, si se pasa la vida proclamando a los cuatro vientos que la Iglesia Católica tiene poco que ver con la relación del ser humano con la transcendencia, que es un entidad humana como el Real Madrid o el Barça.
zz1096967085[1].jpg-Más que eso, porque los equipos de fútbol poco influyen en la sociedad, La Iglesia es como una multinacional muy poderosa.
-Pero se ocupa solo de cosas espirituales, así que usted a lo suyo y deje los cónclaves, los papas y La Iglesia para los católicos.
-Estoy dispuesto a no decir una sola palabra contra la Jeraquía eclesiástica el día que La Iglesia deje de intervenir en asuntos civiles como la educación, la investigación científica, el papel igualitario de la mujer en la sociedad, la política en general y en muchas leyes en las que está siempre metiendo la nariz, como el matrimonio entre personas del mismo sexo, o…
-Pare, pare, que la homosexualidad es contra natura.
-Eso dígaselo a quienes han sido víctimas de pederastia por parte de clérigos.
-Ya Benedicto XVI ha pedido perdón.
-Claro, y poco caso le han hecho, porque no han entregado a la justicia civil a los pederastas. Mire, doña Asunción, este es un tema muy sangrante, porque Juan XXIII, cuando durante su pontificado se denunciaron algunos casos de pederastia, decretó excomunión…
-¿Lo ve? Como debe ser.
-Sí, pero determinó que se excomulgaría a quien airease ese asunto; es decir, ordenó silencio cómplice, echó tierra y así durante medio siglo. Y a ese es al que ustedes llaman «El Papa Bueno».
-Esos son calumnias.
-No, son hechos documentados. Así que ya ve usted por qué sí que me interesa lo que ocurre en La Iglesia, porque siguen incidiendo en las sociedades civiles de muchos países que le bailan el agua al Vaticano como cuando los papas ponía y quitaban reyes en Europa.
-A lo mejor sale ahora un papa que introduce cambios.
-No creo que ninguno se atreva a dar un giro, ya habrán tenido cuidado al hacerlos primero obispos y luego cardenales; son de la misma cuerda, los matices son insignificantes… Por cierto, ¿ha visto El Padrino III?
-Claro que sí, pero no veo qué tiene que ver con esto una película sobre la mafia. Está usted disparatando, don Virgilio.
-Cójala en el videoclub y véala otra vez; luego hablamos, doña Asunción.