Cuarteta sanchezca de la investidura
Los verseadores populares canarios llamaban cuarteta al conjunto de cuatro décimas espinelas que contaban o proponían un asunto concreto. Esta es, por lo tanto una cuarteta, 40 versos:
Sobre la teórica diferencia entre humanos y bestias
Los verseadores populares canarios llamaban cuarteta al conjunto de cuatro décimas espinelas que contaban o proponían un asunto concreto. Esta es, por lo tanto una cuarteta, 40 versos:
Entre los que se lo toman todo como una ofensa personal, los que elevan a categoría suprema cualquier elemento y quienes se la cogen con papel de fumar, siempre hay motivos para el debate-bronca-griterío. Ahora es la bandera tricolor de las siete estrellas verdes, que cumple 52 años, y como a algunos cualquier cosa les huele a independentismo (o les conviene airearlo), han metido una vez más a los jueces en el baile para que impidan que esa bandera ondee en edificios oficiales. Al final consiguen lo contrario de lo que pretenden (o en realidad es lo que se proponen), dar publicidad a lo que quieren ocultar y hacer que muchas personas a las que las siete estrellas nada les dicen, o no ven la diferencia entre el azul de la bandera estatutaria y el celeste de la estelada, se pongan de parte de la libertad de izar cualquier bandera, y más si se trata de un recuerdo a un momento de nuestra historia en el que tratábamos de recuperar nuestras señas de identidad. Continuar leyendo «La bandera tricolor»
El actual momento político es solo una escena más del gran teatro de la política española. No es verdad que sea una crisis del PSOE, es la ejecución de un manual de instrucciones, en el que ejecutivas federales, comités, medios de comunicación y leyes varias hechas para envolver las mentiras vienen en el texto. La consigna se gestó hace treinta años, en la cúspide del poder de quienes hablaban del nuevo orden mundial. Reagan, Teatcher y Gorvachov, reconfortados con las oraciones de Karol Woytyla soplaron y cayó el Muro de Berlín, se proscribió la Teología de la Liberación, un peligro, aunque hubiera que sacrificar a Monseñor Romero; había que dejar claro quién manda aquí.
Continuar leyendo «Escena si numerar: voladura del PSOE»