Los Ovnis y la Educación
Ya era hora de que lo extraterrestres se manifestaran en un lugar poblado, nada menos que en el centro neurálgico de una ciudad mítica para tres religiones como es Jerusalem. Más urbanita no se puede ser. El debate de si las imágenes son verdaderas o falsas es inútil, nunca lo sabremos, pero yo estoy seguro de que son verdaderas, porque ovnis hemos visto en Canarias a mansalva.
No hay más que echar un vistazo a la política y surgen ovnis por todas partes, y deben venir de un planeta muy avanzado, porque tienen abducida a la mayoría de la población. Ahora mismo acaba de ser visualizado un nuevo ovni, gemelo de otro al que llamaron Tindaya, que ha descendido de la nave nodriza del Informe PISA, y ha convencido al Gobierno de Canarias para colocarle un estudio sobre el fracaso escolar en nuestras islas. No tendrían que gastarse el dinero en estudios sino en Educación, que están los colegios diezmados porque no nombran los sustitutos por enfermedad necesarios, cuando no quedan áreas sin atender porque sencillamente no hay horario. Encima, el extraterrestre que descendió de la nave echa las culpas al profesorado. Sigan así, racaneando recursos y desprestigiando a quienes se parten la cara cada día en un sistema repleto de carencias. ¿Que si hay extraterrestres? Claro que sí, vienen de Alfa Centauro a redactar informes y a llevarse la pasta que se necesita en las aulas. Ese es el asunto, mientras se hace educación mediática en clave de Ja.
Queremos estar en ese pelotón de cabeza (hace un par de años presumíamos de haber adelantado a Italia), pero no se pedalea con la fuerza necesaria. Si antes los porcentajes del PIB destinados a educación e investigación eran pobres, ahora lo son más. Y esa es la apuesta que nuestros dirigentes hacen para el futuro. Ocurre en España y ocurre en Canarias, donde se congelan o empequeñecen partidas educativas, mientras los cabildos y ayuntamientos recortan sus servicios de apoyo a la educación (algunos incluso desaparecen). Para colmo, nuestros dirigentes -que no se distinguen en general por ser muy ilustrados- no pierden ocasión para desprestigiar al profesorado, piedra angular de cualquier sistema educativo. Y así estamos, pero en vista de cómo va el proceso estaremos peor. No se han enterado todavía que el dinero que va a educación no es gasto (se gasta en festejos inútiles y comilones innecesarias), el dinero que va a educación es una inversión de futuro. Ya, ya, sigan riéndose y volveremos a niveles impresentables.