Publicado el

Diez años de dolor y vergüenza

Si triste es la ausencia de 191 personas por culpa del
odio y el fanatismo, más triste es que durante diez años ese
dolor haya sido utilizado como argumento político por aquellos
que nunca usan transporte público porque viajan en el asiento
de atrás de un gran coche blindado y pagado con el dinero de
los que viajan en tren. La única palabra que se me ocurre es
VERGÜENZA.

zzzz11mm.JPG

Publicado el

Obsesión enfermiza por la talla 36

La moda en el vestir no empezó ayer, viene de siglos, aunque ha ido evolucionando poco a poco, acorde con los avances tecnológicos, las costumbres sociales y religiosas y hasta el rango social. No es muy conocido que, antes de la revolución Francesa (dos siglos y medio) determinadas telas, adornos y calzados estaban destinados para una clase social en concreto,; en algunos países había atuendos y colores destinados a los distintos oficios, y se podía ver quién era panadero, albañil, profesor o carpintero por su ropa, una especie de uniforme similar a como ahora sabemos si un militar con el que nos cruzamos por la calle zzzdelgada.JPGes de un cuerpo concreto del ejército y qué rango tiene. Incumplir estas normas estaba penado por la ley hasta el punto de que si pasabas de pobre a adinerado porque te había ido bien en tu profesión no podías vestirte con una chaqueta de damasco ni usar joyas de gran valor, pues eso estaba destinado exclusivamente a personas de la aristocracia. Es decir, si viste de armiño es rey. Las mujeres, siempre a remolque, iban a tono con el rango o la profesión de la familia a la que pertenecía. Fue a partir de María Antonieta cuando se impuso la moda de cambiar los estilos cada temporada, y eso que ocurría en las capas adineradas pasó poco a poco a ser norma común en el siglo XX con la industrialización masiva de la confección de ropa y calzado. El problema es que hay unos pocos que dictan la moda y crean problemas y complejos, pues una modelo que tiene mi altura pesa 10 kilos menos que yo, y soy delgadísimo. Por eso me hago eco de algo que circula por las redes sociales donde se dice que Marylin Monroe usaba la talla 44 y era la mujer más deseada del mundo. No sé si el número de la talla americana se corresponde con la de aquí, pero es muy evidente que no tenía la talla 36, que parece ser el sueño dorado de muchas adolescentes, que enferman física y psicológicamente persiguiendo una imagen que es imposible, y se empeñan en ignorar que a los varones esa delgadez extrema no les atrae. Esa es otra de las condenas machistas que encima suelen tener como gendarmes a las propias mujeres.

Publicado el

Bambi no existe, es un dibujo

Cada día son más los disparates que nos cuentan desde tribunas supuestamente serias. Nos han hablado de muchos tipos de extraterrestres, desde los ummitas (del planeta Ummo) a los hombrecillos verdes de Ganímedes, los anunakis que crearon la raza humana o los seres secretos de otra dimensión que vienen a La Tierra desde un planeta de nombre impronunciable, curvando el tiempo a través de un agujero de gusano (esto es mejor preguntárselo a mi primo Albert, que lo explicará «relativamente»). Otro primo mío, obispo «in partibus in fidelium», me aconseja que no hable de estas cosas, que me tomarán por loco o por ignorante, que el planeta Tierra fue creado por Dios en cinco días, que el sexto creó al hombre y que, aunque no dice cuándo, hizo a la mujer de una costilla del hombre (y esto me lo dice en vísperas del 8 de marzo y se queda tan ancho). Hay por ahí quien afirma que los gobiernos de mundo son pura apariencia. La cosa está muy arriba, y ya hasta el G-8, la masonería, el Foro de Davos, el Club Bilderberg y los Illuminati son meros títeres dirigidos por fuerzas cuya naturaleza y potencial desconocemos. Según dicen, el verdadero poder está más allá incluso del tiempo y del espacio (preguntaré a mis primos sobre esto), y en vista de ello se debe deducir que son los alienígenas que nos crearon telepáticamente los que han decidido reventarlo todo, y con su sabiduría suprema están creando las condiciones para el apocalipsis.
zzzzbammmb.JPGPues sí, esas y otras tonterías son las que quieren que creamos, haciendo que son supersecretas, pero la verdad es que todo es una cortina de humo para que los tiburones del dinero sigan asolando este planeta y a sus habitantes en su beneficio. Como avisaba El Padrino a su hijo Michael, el que te cuente estas historias es cómplice de esa maldad voraz, si es que no forma parte de ella. Bambi no existe, es un dibujo.