Publicado el

Bolivia y Venezuela

guillotina.jpgDice un personaje de cierta novela que las revoluciones las piensan los intelectuales, las empuja la necesidad y las hacen los indeseables. Por eso caen tanta cabezas en las guillotinas y Lenin decía que la revolución no avanzaba porque los pelotones de ejecución eran muy lentos. Yo no sé cuál es la solución, porque tampoco es de recibo que la riqueza esté en manos de unos pocos mientras el pueblo se muere enterrado en todo tipo de miserias, se le idiotiza con los medios audiovisuales que pudren las mentes y los países ricos aplauden desde su supuesta democracia. El mundo está en manos de hipócritas, interesados y visionarios.
Lo que está pasando en Bolivia y el clima tenso que se vive en Venezuela nos deben hacer reflexionar sobre América Latina, porque finalmente no estamos tan lejos como pensamos. Y no lo digo por la retórica hispanista sobre la cercanía de Canarias con el nuevo continente, sino por el clima social que se puede generar en el futuro. Si El Caribe hasta nos envía una tromenta tropical Delta, debemos estar avisados.
No es que tenga el día pesimista, es que hoy me ha dado por leer los periódicos.

Publicado el

Diccionario de la crisis

Para que no nos liemos, conviene saber cómo define la Real Academia Española cada una de las palabras que tan alegremente usan los políticos:
Recesión.
(Del lat. recessĭo, -ōnis).
obelisco.jpg1. f. Acción y efecto de retirarse o retroceder.
2. f. Econ. Depresión de las actividades económicas en general que tiende a ser pasajera.
Crisis.
(Del lat. crisis, y este del gr. κρίσις).
1. f. Cambio brusco en el curso de una enfermedad, ya sea para mejorarse, ya para agravarse el paciente.
2. f. Mutación importante en el desarrollo de otros procesos, ya de orden físico, ya históricos o espirituales.
3. f. Situación de un asunto o proceso cuando está en duda la continuación, modificación o cese.
4. f. Momento decisivo de un negocio grave y de consecuencias importantes.
5. f. Juicio que se hace de algo después de haberlo examinado cuidadosamente.
6. f. Escasez, carestía.
7. f. Situación dificultosa o complicada.
Desaceleración.
1. f. Acción y efecto de desacelerar.
Desacelerar.
(De des- y acelerar).
1. tr. Disminuir la velocidad. U. t. c. intr.
Deflación.
(Del fr. déflation, y este del ingl. deflation).
1. f. Econ. Descenso del nivel de precios debido, generalmente, a una fase de depresión económica o a otras causas.
Inflación.
(Del lat. inflatĭo, -ōnis).
1. f. Acción y efecto de inflar.
2. f. Engreimiento y vanidad.
3. f. Abundancia excesiva.
4. f. Econ. Elevación notable del nivel de precios con efectos desfavorables para la economía de un país.

Publicado el

Amstrong

No deja de ser sorprendente el anuncio del heptacampeón del Tour de Francia de volver a las competiciones ciclistas. amstrong.jpgTiene 38 años y esa no parece edad para competir en un deporte tan duro, pero Amstrong ha demostrado ser un hombre de una madera especial, por la superación de un cáncer y por la disciplina que le ha llevado a ser uno de los ciclistas más grandes de la historia. Uno recuerda al «viejo» Anquetil arrastrando su bicicleta por las carreteras francesas. Ya no daba la talla como campeón, pero daba una lección de coraje. Era más joven que Amstrong, pero también era grande. Ante un ejemplo del deporte así, uno no puede hacer otra cosa que quitarse el sombrero, porque el ciclismo es sacrificio, esfuerzo y disciplina, justo el espejo en el que deben mirarse los jóvenes, no en el espejucho de feria deformado que son la mayoría de los futbolistas que cobran fortunas indecentes y el ejemplo que dan es el de noches de juerga y quien sabe qué más. Ronaldinho no, Amstrong sí.