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La profecía del poeta

Erase una vez un lobito bueno,
al que maltrataban todos los corderos.
Y había también un príncipe malo,
una bruja hermosa y un pirata honrado.
Todas esas cosas había una vez,
cuando yo soñaba un mundo al revés.

23.JPGEl párrafo anterior es un poema de José Agustín Goytisolo, que muchos conocimos cantado por Paco Ibáñez y Rosa León, y que muchos niños de Educación Infantil han cantado como divertimento. Pero es mucho más que eso, parece un disparate, pero es la fotografía de un mundo que no debería ser, y mira por dónde, resulta que se ajusta a la realidad más actual.
Porque aquí parece que hemos puesto al zorro a guardar las gallinas, y utilizan una palabra supuestamente sagrada como democracia para medrar personalmente al precio que sea. Supongo que a estas alturas no hace falta especificar quiénes son la bruja hermosa, el príncipe malo, el pirata honrado y los corderos maltratadores. La profecía del poeta se ha cumplido. Qué pena.

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Las tertulias las carga el diablo

La tertulia estaba en su apogeo cuando me incorporé a la mesa. Uno de los contertulios hablaba maravillas de algo o de alguien:
-Es el soberano máximo de su tiempo.
alejandro.JPG-Por supuesto -añadió otro- es el Napoleón de la antigüedad.
-El Felipe II creador de una civilización -intervino un tercero.
-Fundador de un imperio, no lo olvides -recalcó el anterior.
-Un estratega único, el Gran Duque de Alba de su época -remachó otro.
-Y por si fuera poco, le llamaban el Magno -dijo triunfante el primero de todos.
Uno de ellos se me quedó mirando, porque yo no había dicho nada, y me preguntó:
-Es que tú no tienes nada que decir?
-Hombre yo… -titubeé- ya que han dicho soberano, Napoleón, Felipe II, fundador, Gran Duque de Alba, Magno… supongo que hablan de coñac.
Se molestaron porque por lo visto estaban hablando de un tal Alejando de Macedonia, más conocido por Alejandro Magno, y ya se enfurecieron cuando yo aporté:
-Y qué guapa era su esposa, la reina doña Marie Brizard.
Si se creían que yo iba a quedarme atrás van listos. Y eso que nada hay peor que llegar tarde a la fiesta, pero así y todo a mí no me callan.
***
La foto es una vista de Alejandría desde el Paseo de Tomás Morales.

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La vida, el viaje, el camino

La vida como viaje es un recurso muy habitual en la literatura y el arte en general. Muchos son los libros que se han escrito con el transitar como argumento definitivos, desde el gran viaje de Ulises en su regreso a Itaca hasta el incombustible Don Quijote, haciendo el camino en un esquelético caballo. Porque al final todo es un viaje a ninguna parte, y al decir esto me acuerdo de una novela y una película con el mismo título que es hoy referente del cine español (no sé por qué no de la literatura).
cemento.JPGEntiendo entonces que lo importante es el camino, porque el punto de salida da igual y el de destino lo desconocemos, aunque creamos que vamos hacia algún sitio. Siempre llegamos a otro, que no es el fin, porque el camino no acaba. Alguien dijo que, cuando un ser humano siente que ha hecho todo su camino, ha llega el fin, aunque físicamente esté entero. Se morirá por decreto.
Ya dijo Machado que se hace camino al andar, que el lo mismo que luego dijo Lennon cuando afirmó que la vida es lo que nos pasa mientras hacemos otros proyectos. Dice el viejo adagio que todos los caminos conducen a Roma, usando la ciudad del imperio como metáfora del destino final de la vida. Porque la vida es el ensayo general de una obra que nunca se representará.