Mujeres, escritoras y amigas
Como hoy empieza la Feria del Libro, quiero poner el foco sobre mis amigas escritoras. Hace unos días, en un acto en el que charlaba públicamente con Daniel María, comenté el gran momento creativo que vive la literatura en Canarias. Aunque al hablar de mi generación mencioné la gran referencia femenina de la recordada Dolores Campos-Herrero, luego no ahondé en lo que las mujeres están dando desde hace mucho tiempo a nuestras letras. Me quedé con un cierto desasosiego, porque su presencia es importantísima. Además, tengo trato muy cordial con todas las que conozco,y algunas son mis amigas, y por esa cercanía valoro el mérito que tienen.
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Ahí están Berbel, compañera de generación, y la canaria del mundo que es Teresa Iturriaga, las dos cautivadas por la poesía pero que no desdeñan internarse en el relato con la misma sensibilidad y dedicación. Despiertan siempre mi interés muchas poetas y narradoras, y me encanta lo que hacen y cómo son mis también amigas escritoras Ángeles Jurado y Mariauxi González Guzmán. Voy conociendo nuevas voces, pero nadie abarca el cielo con las manos, aunque tengo que declarar también mi debilidad por dos escritoras (y sin embargo amigas) que ya forman parte del catálogo normativo de esta tierra; una es Alicia Llarena, a la que conozco desde que, muy jovencita, anunciaba con su talento la gran trayectoria que luego se ha confirmado. Alicia es poeta y narradora, y es, además, una estudiosa de la literatura con una importante obra investigadora y ensayística. La otra escritora de mi devocionario es María Jesús Alvarado, autora de un libro duro y delicioso a la vez, Suerte mulana, que es una joyita para todas las edades, y de una amplia obra poética y narrativa que no hace sino crecer. Sus inquietudes la llevan también a otros campos, como el cine documental, que ha merecido galardones importantes. Hay más escritoras, unas amigas y otras que lo serán, cuyo trabajo me inspira mucho respeto. Feliz y provechosa Feria del Libro.
Curzio Malaparte (1898-1957) es uno de los intelectuales y activistas más curiosos del siglo XX italiano y europeo (era medio alemán). Su vida es como una novela-río, y sus simpatías políticas iban con el devenir de su lógica personal, que cambió pero siempre fue la suya porque no creía en amos y líderes personalistas. Estuvo en la marcha sobre Roma que dio el poder a Mussolini formando parte del partido fascista, pero muy pronto se volvió crítico y puso en tela de juicio las teorías de los partidos de Hitler y Mussoliní en su famoso libro Técnica del golpe de estado (1931), lo que le costó el exilio y luego detenciones y cárcel en varias ocasiones. Fue un incansable periodista, novelista, ensayista, corresponsal de guerra en el frente ruso y activista político que acabó entendiendo y divulgando los mecanismos del poder, lo que hizo que muchos de sus libros se prohibieran y que fuese una de las más ávidas lecturas de personajes tan controvertidos como el Ché Guevara. Después de la II Guerra Mundial se afilió al Partido Comunista italiano y también con este fue crítico, y esto lo define como un tipo muy honesto que no se casaba con nadie y solo fue fiel a sí mismo pagando siempre un alto precio. Entre su interesantísima obra siempre me han llamado la atención tres libros: El primero, La piel, que es una mirada muy dura sobre los italianos, la guerra y el servilismo al vencedor (la ilustración es el cartel de su versión cinematográfica). El segundo es El Volga nace en Europa, un texto que es hoy rabiosa actualidad porque demuestra que la vieja Rusia tiene su origen en la zona ucraniana de Kiev, y traza el mosaico manipulado de la zona entre el Mar Negro y las actuales Polonia y Alemania, lo que explica mejor que cien telediarios lo que ocurre hoy en Ucrania y por qué. El tercero es el mencionado Técnica del golpe de estado, que es posiblemente con El Príncipe de Maquiavelo y El Capital de Kral Marx el trío de volúmenes teóricos que mejor ha definido la maquinaria del poder en los útlimos cinco siglos y por lo tanto de la actualidad.