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España camisa blanca de mi esperanza

 

«España camisa blanca de mi esperanza
Reseca historia que nos abrasa…» 

Blas de Otero.

«España es la nación más fuerte de La Tierra. Los españoles llevan siglos intentando destruirla y no lo han conseguido. El día que dejen de intentarlo volverá a ser la vanguardia del mundo»; esta frase, atribuida al canciller prusiano Otto Von a Bismark, es, de momento, el único certificado de garantía de supervivencia que tenemos. Existe, además, la evidencia de que España es el país más rico del mundo, porque lleva sumida en la corrupción política desde la época del Gran Capitán (picos, palas y azadones, cien millones) y sigue quedando de dónde sisar. Continuar leyendo «España camisa blanca de mi esperanza»

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La medida del tiempo (Borges nos asista)

«…No he de salvarme yo, fortuita cosa
de tiempo, que es materia deleznable».
El reloj de arena. Poema de Jorge Luis Borges

Ya que hoy es 29 de febrero, hay que decir que existe cierta confusión sobre los años bisiestos, y es creencia general que son cada cuatro años, y que en nuestra época coincide siempre con el de la celebración de los Juegos Olímpicos. La RAE, a pesar de lo que presume, no es muy explícita, pues define así: «Año bisiesto (o año intercalar). Año que tiene 366 días en lugar de 365, en el que febrero tiene 29 días en lugar de 28; se repite cada cuatro años, excepto cuando el año acaba en dos ceros». Si nos fijamos solo en esta definición, nos extrañaremos de que el no muy lejano año 2000 fuese bisiesto, pues tendría que no haberlo sido porque acaba en dos ceros. Continuar leyendo «La medida del tiempo (Borges nos asista)»

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Música, maestro, paren la guerra

zzzzcielo lili.JPGEl alto el fuego precario que se ha acordado en Siria me trae a la memoria uno de los episodios más curiosos alrededor de la inutilidad de la guerra y la fuerza de la música. Hay un libro de la ensayista catalana Rosa Sala Rose que analiza los orígenes de la canción Lili Marleen, un fenómeno muy curioso, que se convirtió en mito para las tropas alemanas y luego incluso para las aliadas, que escuchaban en las trincheras heladas una canción que hablaba de la despedida de una pareja en la puerta de un cuartel cuando él se iba a la guerra. Servía para los alemanes, pero cuando los soldados aliados la escuchaban desde sus posiciones sentían la misma emoción que los alemanes. Continuar leyendo «Música, maestro, paren la guerra»