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Cuarteta popular de despedida de 2016

Como es final de año, les dejo una cuarteta popular
(cuatro décimas), corriendo a gorrazos 2016.
Esto supone un mayor motivo para que les desee
lo mejor para 2017, que ya está aquí.
¡FELIZ AÑO NUEVO!

I
Dos mil dieciséis fue un año
cruel, inhumano, infame,
no hay palabra que lo llame
porque de sangre fue un baño.
Nada malo nos fue extraño,
aa11119.jpgdel conformismo a la histeria,
el dinero fue una feria,
los ricos dilapidando
y los de abajo sudando
por un sueldo de miseria.
II
Se han muerto los referentes
que escarban un hondo hueco,
pues nos dejó Umberto Eco
y Harper Lee ya está ausente.
Se liquida el siglo veinte,
y la música se enturbia,
El Lebrijano diluvia,
José Menese cerró,
Debby Reinolds se esfumó
cantando bajo la lluvia.

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Iguales pero diferentes

La cosecha literaria de este año ha sido excelente, y los libros se agolpan en mi escritorio. Se supone que en estos días tendría que hacer un post navideño, a favor o en contra, pero este año quiero llegar al día 24 de diciembre con dos libros que ya llevan unos meses pidiendo mi atención, y que son completamente distintos, pero tienen en común que están escritos por dos mujeres, también muy diferentes, que a su vez comparten esa generosidad que las hace mirar siempre al otro. Me refiero a Elizabeth López Caballero y a Elsa López.

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Elizabeth es joven, inquieta y subida continuamente al tobogán de la preocupación por los demás, especialmente los niños. Su libro se llama La niña de la Luna, y es una historia pensada para los más pequeños, aunque también resulta delicioso para los mayores, un relato que denuncia un asunto que últimamente nos preocupa, aunque lamentablemente siempre ha existido: el acoso escolar. Continuar leyendo «Iguales pero diferentes»

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Venus o el último vuelo de John Glenn

Confieso que me atrae lo esotérico e inexplicable con los conocimientos que manejamos a día de hoy; es un mundo muy literario, en el que la fantasía y la imaginación se mueven a sus anchas. Por otra parte, me tengo por una persona profundamente racional y a estas alturas me quedo con el significado de la palabra inexplicable, que en realidad tendría que ser inexplicado. Pero a veces ocurren hechos que resultan sorprendentes. Durante el atardecer del día 8 de diciembre, observé una luminaria a poniente, más grande y resplandeciente que ninguna estrella que yo haya visto. Tan grande era, que más bien parecía una luna pequeña. Hice unas fotos de una calidad muy mejorable, las puse en las redes sociales y vi que hubo otras personas que también observaron el fenómeno. Quienes parecían más documentados, afirmaban que era el planeta Venus, el llamado Lucero de la Mañana por el Este y también de La Tarde por el Oeste. Otras personas dijeron que podría ser la Estación Espacial Internacional, que refleja la luz del Sol cuando ya este no es visible desde donde estamos. He de decir también que no advertí que quienes lo vieron observaran nada extraordinario similar a lo que yo percibí, ni noté un entusiasmo similar al mío. Se argumentó que, en caso de ser Venus tendría que verse, con minutos de diferencia, al día siguiente; durante el atardecer y la prima noche del día 9 escruté el mismo lugar del cielo y no se repitió la visión. Continuar leyendo «Venus o el último vuelo de John Glenn»