La mujer siempre utilizada
Mucho tiene que seguir cambiando este mundo nuestro hasta alcanzar esa igualdad real entre sexos que deseamos. Es bueno que este año el Premio Nobel de la Paz vaya a manos dignísimas, tres mujeres que viven en sociedades del Tercer Mundo y que luchan por los derechos de la mujer y por los derechos de todos los seres humanos.
Hace unos días, leí que la Comunidad de Madrid impide a partir de ahora el maltrato a los animales encerrados en las tiendas del sector, sin espacio y poco menos que abandonados a su suerte los fines de semana. Eso está muy bien, y debería seguir con los zoológicos, porque siempre me he preguntado cómo sobrevive un oso polar en el caluroso verano de Roma o Barcelona, o una jirafa de la cálida sabana en el frío invierno de Berlín. Pero esas cautelas que sirven para los animales, no se tienen en cuenta con la mujer, y vemos cómo para vender un coche o un viaje nos muestran a una mujer sensual, y siguen permitiendo que desfilen en las pasarelas verdaderos esqueletos vivientes que dan un ejemplo terrible a las jovencitas.
Luego está esa idea de que las mujeres tienen que estar siempre guapas y seductoras, en anuncios, en programas televisivos, en revistas. Y el colmo son los anuncios de productos para combatir el acné, el estreñimiento, la hemorroides o dolencias varias, que siempre van dirigidos a la mujer, como si a los varones estas cosas no les sucedieran. Por eso es bueno que se siga aireando esta situación, y el Premio Nobel de la Paz es un buen apoyo para la causa de la igualdad.