Publicado el

Atención dispersa

Después del parón de la Semana Santa, el mundo mundial está pendiente de dos acontecimientos cruciales para la historia de la humanidad: El partido Real Madrid- Barça y ante el otro partido del siglo, el Barça-Arsenal. Los madridistas se concentran en uno, los culés en dos, y el martes los primeros serán todos ingleses, para evitar que el Barça juegue la final de la Champion en el Bernabéu.
adispersa.JPGDel partido del domingo, mejor ni hablar, porque se hablará por todas partes, y los políticos posiblemente hasta vayan a los palcos, después de haber estado una semana en blanco con la que está cayendo. No me imagino a Churchill de vacaciones mientras caen las bombas sobre Londres, y es que no entiendo cómo es posible que los políticos sigan con su calendario vacacional habitual cuando está en juego el futuro del país y de Europa. Ah, ya, el futuro del Barça en Europa, eso es lo que parece importante en todas partes.
Poco importa que Angela Merkel se esté bajando del tren de Europa, que Putin trate de hacer la pinza con Chávez y su soterrado apoyo a Irán, que no haya quien se aclare con lo de Irak y Afganistán, que no se mueva la economía, que… Todo eso es importante, pero es que el próximo fin de semana puede decidirse la liga en Chamartín y yo aún no tengo la entrada. ¡Ese es el problema!

Publicado el

Corrupción

Cuando un juez exige una fianza de tres millones de euros es porque sabe que el acusado los tiene o tiene la capacidad de conseguirlos. ¡Tres millones de euros, quinientos millones de pesetas! El solo hecho de hablar de estas cantidades implica una sospecha de corrupción clara, porque esas cantidades no las manejan ni siquiera los grandes empresario, que pueden tener mucho más, pero no en billetes contantes y sonantes. Habría que poner en venta parte del patrimonio, y eso no se hace en pocas horas. Es decir, esas cantidades líquidas en poder al alguien casi lo delata como culpable, porque si revisas su historia personal en toda su vida no ha facturado ni la mitad en dinero limpio.
acorrupcion.JPGY es que la voracidad de los corruptos no tiene límites. Han realizado verdaderos saqueos de las arcas públicas y aledaños. Se habla de presupuestos de 50 millones (de euros) que saltan a cien y no pasa nada, y luego está el sistema judicial que es muy lento y que a veces me pregunto si sigue tan poco dotado porque a los políticos no les interesa una justicia eficaz. Veo los salarios de los políticos, que son altos, y luego veo su forma de vida. No cuadra casi nunca, porque si hacen cuentas verán que por muchas dietas y privilegios que tengan su forma de vivir y su patrimonio es mucho más espléndido. Y no entiendo por qué no se investigan esos signos externos de riqueza que vemos todos los día y hasta sospechamos de dónde salen.

Publicado el

Más sobre la salida de la crisis

En situaciones de crisis económica los gobiernos tienen que actuar en consecuencia, pero han de hacerlo coordinadamente con las fuerzas económicas, y es cierto que ni el de Madrid ni el de Canarias se distinguen por su liderazgo y su capacidad de aglutinación en torno a un problema.
aislas canaria1.JPGSi hace unos días llamaba la atención sobre la responsabilidad de la sociedad, ahora hablo de los gobiernos, que tienen la responsabilidad de liderar el proceso, y las medidas que tome deben ser reales. Se marea demasiado la perdiz, y en Canarias tampoco veo que todos los actores estén en la misma representación. Esa es mi crítica, porque de lo contrario podemos caer en el abismo, pues ya Angela Merkel ha dicho que, para salvar el euro, tal vez habría que sacar de la moneda europea a los países que la desestabilicen. Y España tiene muchas papeletas.
Ya he he dicho alguna vez que antes las naciones fuertes se imponían por las armas, pero a Alemania le bastó con su Banco Central y ahora con el Banco Central Europeo. No podemos dejar de achicar agua sólo por fastidiar al capitán, porque, si se hunde el barco, se ahoga el capitán y todos los viajeros, y en España ahora sólo se trata de ganar unas elecciones, y no se mira la flotabilidad de la nave. Basta con echar una ojeada a los medios para ver que se gasta demasiada pólvora en salvas.