La intolerancia y el machismo
Espero que a esta hora las autoridades iraníes no hayan ejecutado a Sakineh, la mujer que fue condenada a ser lapidada por adulterio y por colaborar en el asesinato de su marido. Ante la presión internacional cambiaron la lapidación por la horca, todo un detalle. El problema básico en este asunto es que nunca se ha celebraco contra Sakineh un juicio por asesinato, de manera que se han empeñado en ejecutarla sea como sea, y eso atenta contra los más elementales principios de la justicia; es decir la ajustician sin juicio. El caso es que sirva de escarmiento y a la vez como mensaje político de que ellos hacen lo que les da la gana. Está claro que incluso si fuera culpable y se hubiera celebrado un juicio, tampoco hay que matarla, porque la pena de muerte es inhumana. Ya sé que dirán que también lo hacen en Estados Unidos, pues también allí es inhumana. Ojalá esta ejecución anunciada para hoy finalmente no se produzca, se esclarezcan los hechos y haya justicia para esta mujer. Seguir lo que quiere Teherán es una muestra más de intolerancia y desde luego el colmo del machismo.
Los Kirchner eran una pareja muy peculiar, una especie de Perón-Evita o Perón-Isabelita. La muerte no dejó que Evita siquiera llegase a optar a la presidencia, cuando fue empujada a ello y dijo que no (supongo que de boquilla). Sin embargo, la segunda esposa de Perón sí que alcanzó la presidencia, aunque prácticamente le entregó la democracia argentina a los militares en 1976. Argentina es un gran país, pero a mi modo de ver excesivo en sus manifestaciones colectivas. Mitos fanatizados como los de Evita, Gardel o Maradona sólo son posibles en el Río de la Plata, y este nuevo matrimonio trataba de hacer realidad la perpetuación del Justicialismo que Perón no logró, y eso que lo intentó dos veces y con dos esposas distintas. La siguiente pregunta es si Cristina Kirchner ha sido el testaferro de su marido o si tiene entidad política para seguir, porque ahora no sólo se discute la presidencia sino también el liderazgo del Justicialismo. Y otra vez, Argentina asistirá como en una gran representación a