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Belleza versus estulticia

rubens.jpgSiempre hemos estado en contra de los concursos de misses porque entendemos que son la quintaesencia del machismo, en el que la mujer es tomada explícitamente como un objeto. Sigo pensando igual, pero es que ahora también hay concursos de míster, y la verdad es que me parece una humillación para el género humano que se premie simplemente la carcasa, por mucho que digan que hay otros valores. O tienes buenas tetas, un cuerpazo y una cara bonita o ya puedes olvidarte de presentarte a miss.
Y esto hace mucho daño a las mujeres en general porque crea arquetipos que no son reales, como el de la bella sin cerebro o la rubia tonta, porque en la segunda mitad del siglo XX la modelo Play-boy es generalmente rubia. modelo delgada.jpgPuede suceder que algunas guapas lo fían todo a su belleza y no se cultivan, pero eso no hace que la belleza y la inteligencia sean incompatibles. Se produce entonces la paradoja de que hay mujeres profesionales de muy probada competencia, pero como son bellas nadie cree que puedan ser excelentes cirujanas, juezas o siquiera una mujer inteligente.
Eso crea también complejos en las personas que no tienen esos cánones establecidos. Y así es como se generan enfermedades tremendas como la anorexia, queriendo imitar esos modelos, además de otros complejos porque desde la escuela ser guapa es un valor que sólo por eso convierte en segundonas a quienes lo son menos . Y encima, estamos hablando de conceptos relativos, porque para Rubens una mujer bella tenía que estar entradita en carnes, y para algunos diseñadores actuales las mujeres han de ser esqueléticas sombras fantasmales. Yo no sé para qué una Ley de Igualdad si se siguen haciendo las mismas estupideces y predomina el culto a unos cuerpos discutibles.

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Halloween… ¿Qué es eso?

Nos han dicho hasta la saciedad que la nuestra es una sociedad cosmopolita gracias al tránsito de culturas por nuestros puertos de mar, y eso está bien, porque por ello hemos usado cuchillo y tenedor antes que cualquier lugar de La Península, y también hemos tenido antes agua corriente en las casas, luz eléctrica y alumbrado público. Lo de fuera forma parte de lo nuestro, y se ha ido macerando durante décadas y siglos hasta formar tradiciones singulares como los enanos de La Palma, la también palmera fiesta de los Indianos y tantas costumbres insulares que tuvieron su origen en lo que llegaba de fuera, desde una polca hasta el surrealismo.
Siempre ha sido así, pero lo que está sucediendo en los últimos años no tiene pinta de mestizaje, sino de colonización cultural pura y dura. Hace veinte años se empeñaron en que la salsa caribeña tenía carta de naturaleza en Canarias desde siempre, y eso no es verdad, por mucho mojo picón que le pusiera Caco Senante. El bolero sí. zcastañas.jpgDe repente, nuestros carnavales, que eran elegantes y suntuosos dentro de las posibilidades del pueblo, se convirtieron en una especie de Copacabana brasileña que poco se parece a lo que siempre fueron esas fiestas que se llenaban de arroz con leche y tortillas con miel, y como mucho una representación del Tenorio. Ahora nos invade el Halloween, un carnaval americano sacado de la Familia Adams, cuando aquí hemos celebrado el Día de Difuntos de otra manera mucho más nuestra. Ya tenemos un carnaval, no hay por qué celebrar un Hallowen de segunda mano, que como no nos viene en los genes resulta una charada. La Fiesta de La Cerveza es grandiosa en Munich, y la del Charco fabulosa en La Aldea. Al revés no funciona. Los colegios privados bilingües sembraron la semilla y los grandes almacenes lo remacharon. Ya sólo nos falta determinar la fecha en que celebraremos el Día de Acción de Gracias.

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Más sobre los visionarios a toro pasado

El mundo es muy complejo, la vida muy cambiante y la Historia es a veces un baúl que al abrirse puede sorprendernos, porque dentro hay cosas que nunca habríamos imaginado. Es cierto que existe una disciplina que es la Historia Comparada, que determinadas causas suelen tener efectos que podemos suponer y que por ello podría hacerse una visión futurista de lo que ocurrirá. Pero es que en el devenir de los hombres inciden cientos de factores, que pueden ser combinados de muchas maneras con resultados dispares.
Lo que va a ocurrir ya se sabe. Siempre sucede. Todos los imperios han caído más tarde o más temprano, ya lo dijo hace casi 2.500 años Herodoto, el padre de la Historia, y el problema es saber el cómo y el cuándo, sobre todo el cuándo, porque a menudo lo que no ocurre en 50 años pasa en tres días. Lúcidas mentes romanas anunciaron el fin de Roma a causa de la corrupción interna y la lasitud en sus fronteras, y lo hicieron ya en tiempos de Nerón. Claro, el imperio cayó, pero 400 años después. Como castillos de naipes se vinieron abajo estados muy poderosos: Persia, Babilonia, Egipto, Roma, el Imperio Carolingio, España, Portugal, Inglaterra, Suecia, Francia, Austria-Hungría, La Unión Soviética… Todo se predijo pero nadie acertó el cómo ni el cuándo.
a11.JPGPor eso me distancio cuando escucho a personas que dicen haber anunciado que el Muro de Berlín caería, que Estados Unidos sufriría un terrible ataque terrorista o que se produciría la actual crisis. Siguiendo a Herodoto, esas cosas iban a ocurrir tarde o temprano, pero nadie, que yo sepa, dijo que sería en noviembre de 1989, en septiembre de 2001 o en el otoño de 2008. Por eso tampoco me creo a los catastrofistas que anuncian el caos total, ni a los posibilistas que hablan de un remonte inmediato. La verdad es que nadie sabe qué ocurrirá, pero el caos ya lo tenemos, y el remonte sucederá, si no es en un año será en veinte, pero sucederá. Ah, y Estados Unidos dejará de ser la primera potencia mundial, lo anuncio, aunque, siguiendo otra vez al padre de la Historia, lo mismo sucederá dentro de diez años o cuatro siglos. Nada es eterno.