Publicado el

La violencia desatada

Un amigo me ha alertado sobre la carta que el periodista, poeta y novelista mexicano Javier Sicilia ha publicado y que va dirigida a políticos y criminales. Hace unos días, un hijo del escritor, de 24 años de edad, fue asesinado junto a otras seis personas en México, que como saben vive una ola de violencia extrema en la guerra que mantienen los narcos y el gobierno de Calderón. Reproduzco parte de esa carta abierta de Javier Sicilia:
violennn.JPG«…Ustedes, «señores» políticos, y ustedes, «señores» criminales -lo entrecomillo porque ese epíteto se otorga sólo a la gente honorable-, están con sus omisiones, sus pleitos y sus actos envileciendo a la nación. La muerte de mi hijo Juan Francisco ha levantado la solidaridad y el grito de indignación -que mi familia y yo agradecemos desde el fondo de nuestros corazones- de la ciudadanía y de los medios. Esa indignación vuelve de nuevo a poner ante nuestros oídos esa acertadísima frase que Martí dirigió a los gobernantes: «Si no pueden, renuncien». Al volverla a poner ante nuestros oídos -después de los miles de cadáveres anónimos y no anónimos que llevamos a nuestras espaldas, es decir, de tantos inocentes asesinados y envilecidos-, esa frase debe ir acompañada de grandes movilizaciones ciudadanas que los obliguen, en estos momentos de emergencia nacional, a unirse para crear una agenda que unifique a la nación y cree un estado de gobernabilidad real….Si los ciudadanos no nos unimos a ella y la reproducimos constantemente en todas las ciudades, en todos los municipios o delegaciones del país, si no somos capaces de eso para obligarlos a ustedes, «señores» políticos, a gobernar con justicia y dignidad, y a ustedes, «señores» criminales, a retornar a sus códigos de honor y a limitar su salvajismo, la espiral de violencia que han generado nos llevará a un camino de horror sin retorno. Si ustedes, «señores» políticos, no gobiernan bien y no toman en serio que vivimos un estado de emergencia nacional que requiere su unidad, y ustedes, «señores» criminales, no limitan sus acciones, terminarán por triunfar y tener el poder, pero gobernarán o reinarán sobre un montón de osarios y de seres amedrentados y destruidos en su alma. Un sueño que ninguno de nosotros les envidia…»

Publicado el

El año estacional

Hace un par de semanas que entró la primavera, y como Fukushima y Libia no me han dejado respirar, no he comentado hecho tan importante, porque en muchas culturas la medida del tiempo comienza con esta estación. En Occidente no, todo se parece al curso escolar, que empieza a finales de verano y llega otra vez al verano, lo mismo que los parlamentos o la liga de fútbol. Nuestro año empieza en vísperas del otoño y por eso no damos a la primavera el trato que merece.
PEREZCURBELO1.jpgPor otra parte, la estación tiene muy mala prensa, porque se habla de tendencias a la depresión, de alergias múltiples y de una salud siempre en el filo de la navaja. No debería ser así, porque atrás queda el invierno, que se supone es la estación más dura, pero la cultura impone sus reglas y, aunque cada 31 de diciembre la gente hace fiesta para despedir el año, en realidad es solo un paréntesis en el recorrido vital que ha empezado en septiembre. En todo caso, que tengan un buen año estacional.

***
(La foto de un almendro en flor es de Pérez Curbelo y fue publicada en su día en Canarias7)

Publicado el

Idolos con pies de barro


Que me perdonen los entusiastas de esas figuras rutilantes de la música pop, pero cada vez los gustos musicales de masas se alejan de los míos. Sin duda, entre estos iconos hay algunos artistas que tienen calidad, como puede ser Lady Gaga, que empieza a perder respeto con su propio nombre artístico y con las tonterías que dice y hace, aunque finalmente su música es buena.
idolosssss.JPGNo podríamos decir los mismo de artistas adolescentes prefabricados, como Miley Cyrus (Hanna Montana) o Justin Bieber. Se trata de crear un icono y da igual si canta, aúlla o regurgita. Las adolescentes enloquecen y se pone a funcionar la máquina de hacer dinero. Lo más terrible es que estas criaturas hablan en entrevistas y dicen disparates como catedrales, o tonterías sin fundamento que son recogidas con grandes titulares a veces hasta por lo medios supuestamente más serios. Con esto se crea opinión, es decir, se crea el estado letárgico de no tener opinión. Y no me trago la retahíla de que a los adultos nos pasa con estos fenómenos como a nuestros padres con The Beatles, que son el futuro de la música pop. Y es que la presión mediática hace que mucha gente crea que estos que hacen gorgoritos tiene la talla de Michael Jackson o Madonna. Pues no, y cuanto más los oigo más seguro estoy de lo que digo. Claro que, pensando que Belén Esteban es una estrella mediática, estos por lo menos cantan; mal, pero cantan.