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No es buena la confusión

El 15-M está a quince minutos de que el movimiento se le vaya de las manos. Y no es que el contenido de sus reivindicaciones sea malo, al contrario, creo que cualquier demócrata con dos dedos de frente suscribiría sus propuestas. Pero en la vida -y en la política especialmente- hay que organizarse, y por muy asamblearia que sea la historia, siempre tiene que haber alguien con quien hablar. zzzzz4561.JPGNo quieren líderes, pero sintiéndolo mucho tengo que decirles que no ha habido jamás un movimiento con organización absolutamente horizontal que haya cristalizado. Por lo tanto, es muy sano debatir y debatir, pero más tarde o más temprano tendrán que poner sobre un papel una serie de puntos para discutir con quienes hoy tienen la representación, porque la tienen, aunque el sistema sea imperfecto, obsoleto y todo lo que se quiera. Pero es el que hay, y necesita una reforma que solo puede hacerse contando con él. Y si quieren hacerlo a las bravas y sin hablar con nadie, ya no sería eso que dicen que es y en las actuales circunstancias tendría muy poco futuro. Y hay que dejar claro que lo que ha salido de las urnas es la actual representación de los ciudadanos (número arriba o abajo). Para que haya efectos es necesario concretar ideas y establecer un liderazgo -compartido si se quiere-, pero alguien tendrá que encauzar toda esa fuerza. Si dilatan las cosas, puede ocurrir que se vaya diluyendo, o por el contrario que se pierdan los nervios, o bien que grupos incontrolados se filtren y pongan al 15-M a los pies de los caballos. Si es un movimiento pacífico no hay lugar para barricadas ni bloqueos, y si empieza a valer la violencia estamos hablando de otra cosa. Sería una lástima que se perdiera una esperanza por no querer mojarse en liderazgos (la pureza es tan bella como inútil) y por debatir lo que ya está claro.

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¡Que vienen los extraterrestres!

zFoto0027.jpgLas supuestas visitas de los alienígenas a La Tierra son un tema recurrente que ha dado lugar a mucha literatura y más cine de ciencia-ficción, y desde luego el periodismo no se ha quedado atrás, pues de vez en cuando aparecen reportajes, noticias o rumores, como el más reciente, que nos asegura que John F. Kennedy fue asesinado porque iba a revelar los contactos «permanentes» que hay con seres de otras galaxias. En el cine hemos visto extraterrestres malvados y benefactores, altos y transparentes, bajitos, con formas de lagarto y hasta con capacidades para cambiar su aspecto a voluntad, y en programas y revistas nos alertan sobre la posibilidad de que culturas antiguas estuvieran iluminadas por la superioridad científica, tecnológica y moral de los visitantes (¡ya lo tengo, los marcianos son alemanes!) También se dice que el Proyecto Apolo tenía previsto ir más veces a la Luna, pero la misión del Apolo XVIII fue suspendida (ahora viene el rumor) porque los del anterior viaje encontraron en nuestro satélite restos de una base alienígena (sobre esto hay incluso una película dirigida por el español Gonzalo López-Gallego) La cuestión es que seguimos soñando con otros mundo y hasta tratando de conquistarlos, mientras destruimos nuestro planeta, que es una maravilla. Y de los extraterrestres pordríamos decir lo mismo que dijo Frédéric Beigbeder sobre Dios: «Después de todo lo que los hombres han hecho por él, podría por lo menos haberse tomado la molestia de existir, ¿no os parece?». En esto también se parecen ambas cosas, porque tanto los contactos (encuentros en la III fase), como las apariciones divinas, siempre ocurren en lugares recónditos, nunca en la plaza mayor de una gran ciudad o en un estadio repleto de gente mientras televisan un gran evento.

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Predicar y dar trigo

Ayer publicaba Canarias7 una entrevista con Emilio Duró, que es presentado como economista y experto en liderazgo. Este hombre se ha convertido en una de las estrellas de Youtube, lo mismo que hace un par de años se hizo popular Leopoldo Abadía. Este lo hizo hablando sobre la crisis desde el realismo pesimista, aquel desde una óptica supuestamente optimista, pero ambos están sacando un gran rendimiento a la crisis. Duró se ha hecho famoso, además de porque habla zzFoto0002.jpgcomo una ametralladora, por predicar un optimismo exacerbado que se basa en lugares comunes como los valores eternos del ser humano, la capacidad de lucha, el saber enfrentarse a la adversidad. Dice cosas muy efectistas, con frases muy sonoras, que pretenden ser alentadoras pero que en el fondo son culpabilizadoras («No te han echado del trabajo, te has echado tú», «Si eres brillante, eres bueno, si trabajas y lo haces bien, no creo que te echen. Y si sucede es porque te tenían que echar. Seguro que el universo te tiene reservada una sorpresa»). Es un sermón al que le han sacado mucho partido los que hablan de autoestima, de sentirte un ser único y especial en el Universo y frasecitas parecidas que se repiten como letanías. Ve a decirle todo eso a quien ha perdido su casa o a quien lleva años topándose con un No cada vez que busca trabajo. «Cuando estoy hecho polvo, me voy a correr», dice Duró como consejo. Eso puede hacerlo alguien con éxito personal que tiene un mal día, no quien ha perdido su trabajo y se le cierran todas las puertas. El que resolvía sus problemas corriendo era Forret Gump, y era una película. De manera, que la línea de Duró se parece al sermón que proclama que una determinada desgracia es una prueba que Dios nos envía, o a los discursitos pseudoesotéricos que llaman a unir energía cósmicas (nunca he entendido por qué medio hay personajes que dicen controlar unas energía de las que ni Einstein tuvo noticia). No es lo mismo predicar que dar trigo.