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Sobre los hijos de puta

Hace un par de días, el Canarias7 sacó la información de que el profesor argentino Marcelino Cereijido ha publicado Hacia una teoría general sobre los hijos de puta, un libro en el que se acerca a los orígenes de la maldad. Cuando lo leí me dije «caramba, se me han adelantado», zhijospu.JPGporque eso de que un profesor universitario trabaje sobre un asunto tan común y la vez tan duro es una novedad, hasta el punto de que pocos podrían imaginar un título así para un profundo ensayo. Y digo que se me ha adelantado (en tono de chanza, claro), cuando en realidad debiera decir que he sido profético. Me explicaré: Cuando alguien se pasa 28 pueblos, ofende y humilla hasta decir basta, le digo la siguiente frase: «Qué interesante, le voy a dar tu teléfono a un amigo mío para que se ponga en contacto contigo; podrías aportarle mucho porque ahora está haciendo una tesis doctoral sobre los hijos de puta». Una carga de profundidad así sólo puede usarse en contadas ocasiones (lo he hecho dos veces en mi vida) y por lo menos en una creo que me quedé corto, porque para la maldad que rebosaba aquel individuo una frase así es poco. Por eso, al ver la información, me he reído porque he pensado que en realidad el universitario que estaba trabajando sobre los hijos de puta existía en realidad. Si en otra ocasión tengo que sacar munición pesada, añadiré el nombre de Marcelino Cereijido como el amigo que hace tan oportuna tesis doctoral. Espero que no, aunque con la cantidad de especímenes de esta ralea que pululan por ahí, raro será que no me tropiece con alguno.

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Políticas monetarias

Antaño, la política monetaria era uno de los elementos con que trabajaba cada estado, pero con el euro ese cometido lo tiene el Banco Central Europeo, que casi siempre está dirigido por un alemán o un francés. Es evidente que las fluctuaciones de estos dos países de fuerte economía no son las mismas que las de los estados más débiles, pero todos tienen que bailar al son alemán y francés, zzzmannnn.JPGcon todos sus problemas y ninguna de sus ventajas. Nos dicen que, fuera de la UE, al globalizarse la economía ahora todo es una reacción en cadena, pero yo lo que veo es que los únicos países que están en crisis profunda son los europeos, Estados Unidos y Japón, porque China es el banquero del mundo, India crece muchísimo y hasta Turquía ha crecido el año pasado un 8%. Todo esto me lleva a pensar que en la UE algo se está haciendo mal, porque se deja llevar por Estados Unidos, que dice una cosa para Europa y aplica para sí políticas distintas. Dicen que la semana pasada en Washington estaban cruzando los dedos para que los griegos no lograsen aprobar las medidas impuestas por la UE, lo que habría originado un cataclismo en la zona euro. Si Estados Unidos nos embarca en guerras inútiles (que cuestan vidas y dinero) y Europa le baila el agua, está claro que los norteamericanos no son leales con los europeos, porque seguramente piensan que les conviene una Europa débil. Está claro que falta unidad y liderazgo, y volver a la senda de los últimos cincuenta años. Si los yanquis quieren neoliberalismo, todo para ellos, a Europa le iba mejor cuando trataba de mantener el Estado de Bienestar.

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Investidura

parlamento-canarias[1].jpgSe le pide siempre a un discurso de investidura lo que no puede dar, porque es un empeño que no responde a la literatura, ni al parlamentarismo, ni a la capacidad de comunicación; es un híbrido que toma lo peor de cada género y ni el mismísimo Castelar podría hacer de él un pieza oratoria de peso. Como discurso resulta denso porque hay demasiados conceptos. Si se pretende que sea un listado de proyectos siempre es generalista, ya que no hay tiempo para profundizar en todo. Si se trata de la realidad, es que se ha hablado poco del futuro, y si se concentra en el futuro es que se ignora la realidad. Si es una conferencia resulta agotadora porque sobrepasa los 45 minutos que proponen los especialistas y además no se proyectan diapositivas ni transparencias con esquemas en PowerPoint. Los discursos de investidura son malos por definición, el género no da para más, es como cuando Pedro García Cabrera fue a la mar por naranjas. Ocurre como con los discursos del Estado de la Nación o la Nacionalidad, paja y viruta por todas partes, que es calificado de magistral por quienes apoyan al gobierno y desastroso por la oposición. En realidad, la investidura debiera durar diez minutos, el tiempo que se tarda en abrir la sesión, votar electrónicamente y proclamar presidente al candidato. Una formalidad, como sacar el carnet de identidad. El tiempo ganado se podría utilizar en algo práctico.