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El titular más deseado: ETA DEJA DE MATAR

En el transcurso de más de cuatro décadas, quienes abominamos de la violencia, el desprecio de la vida humana, la extorsión, el secuestro, el chantaje y el imperio del terror hemos deseado como lluvia en el desierto leer con letras muy grandes el titular «ETA DEJA DE MATAR». Durante mucho tiempo eso parecía un sueño muy remoto, pero hoy por fin se ha producido. Los periódicos digitales destacan la noticia con caracteres más grandes de lo normal, las cadenas de televisión interrumpen sus programaciones para informar de la buena nueva y las radios no hablan de otra cosa. Es un día soñado que se ha hecho realidad. Ha costado mucho sufrimiento, queda a los lados del camino mucho dolor y heridas abiertas que hay que restañar. Seguramente pasarán varias generaciones hasta que ETA sea solo un detalle en los libros de la historia negra de este país, pero un día había que empezar. Ese día es hoy, y en España noticias como la muerte de Gadafi han quedado pequeñitas. Euskadi es por fin un lugar en el que se puede caminar sin miedo por las calles, y toda España el reflejo de una labor que ha costado mucho esfuerzo colectivo. Toca ahora tener buen pulso y mejor tino para administrar la nueva situación, y en ello todas las partes tienen una gran responsabilidad. Hay quien ha dicho que hace falta que entreguen las pistolas. Ese puede ser un acto simbólico, pero treinta pistolas o trescientas solo son una fotografía, porque si no hay compromiso, por muchas pistolas que entreguen, siempre podrían conseguir otras. Ya sabemos que matar es muy fácil. Ahora se pueden debatir muchos flecos y detalles, confrontar opiniones y posturas sobre lo que debe hacerse, y todo eso es legítimo y hasta democráticamente sano.
zzzfgDSCN3671.JPGPero lo fundamental es que hoy, 20 de octubre de 2011, ETA DEJA DE MATAR. Eso es lo importante, y ahora unos y otros lo llamarán como quieran, pero el final del terror significa que hoy comienza una nueva era en la historia común de los pueblos de España. Tenemos que felicitarnos, porque entre todos debemos construir un futuro en concordia, con ideas distintas pero en libre debate democrático, sin olvidar ni un momento a las víctimas vilmente asesinadas y el titánico trabajo de las fuerzas de seguridad del Estado. Ojalá este 20 de octubre sea también el día en el que el guerracivilismo crónico de este país pase a la historia. En este momento experimento un profundo respeto por los muertos y una inmensa alegría porque por fin vamos a navegar por el océano de la esperanza.

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Meteduras de pata

Eso es lo que han sido las desafortunadas palabras de Artur Mas y Durán i Lleida. Han abierto la caja de los truenos, entran en liza los andaluces y todos los nacionalistas españolistas a marchamartillo. A esto se unen Carlos Herrera -que también ha metido la pata hablando de «basura nacionalista»- y Pilar Rahola, con su artículo rebatiéndolo, y llueve encima del ruido que se ha montado al enviar al Oscar una película hablada en catalán. Está claro que se divisa una campaña electoral que ya es una realidad (llevamos meses en campaña) y parece que esta vez vale todo, incluso que Aznar desentierre los fantasmas de la lucha contra el terrorismo de ETA. Y me pregunto si los propios catalanes saben de qué va todo esto o es cuestión de políticos.
zzeixample-de-barcelona-895055[1].jpgHace unos días, vi una entrevista que le hacían a Pau Gasol en una televisión norteamericana, y le preguntaban por lo que aquí llamamos el problema catalán; Gasol lo despachó diciendo que eso eran cosas que venían de la Guerra Civil y el franquismo. Es decir, Gasol, que estudió en democracia, no se ha enterado del asunto. Ya sé que es complicado meter en un respuesta rápida destinada al público americano la Marca Hispánica de Carlomagno, el reino de Aragón, la Guerra de Sucesión con Felipe V entrando en Barcelona, todo el siglo XIX, los problemas durante la II República… Pero reducirlo al franquismo es otra metedura de pata. El asunto es complejo, y disparates como los de Mas, Durán i LLeida, Carlos Herrera y la medias verdades de ambas partes no ayudan.

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A pescar en río revuelto

Lo que está sucediendo en la isla de El Hierro a causa de la erupcción volcánica y todo lo que eso implica está dejando claro que el ser humano tiene una capacidad tremenda para aprovecharse de todo. A los noticiarios de televisión solo les falta emitir los telediarios desde La Restinga, y si no lo hacen es porque no los dejan. Luego están los que tratan de llevar el agua a su molino, dando por sentada una de las varias teorías que hay sobre el origen de Canarias y dejando claro que este volcán es la ratificación de una de ellas, la suya, por supuesto. zzzriorevul.JPGOtros toman el asunto como si se tratase de un festival, cuando en realidad se ignora qué puede pasar, y si alguien tiene datos se explica muy mal, porque en dos días he escuchado una cosa y la contraria de boca de supuestos especialistas. No me extraña que los herreños estén intranquilos, y es que supongo que no saben muy bien a quién creer. Y en esta especie de fiesta mediática, no veo que se valore en su justa medida el terrible momento que están pasando cientos de personas, fuera de sus hogares y sin saber si de un momento a otro el volcán pueda hacer desaparecer lo que tanto trabajo les ha costado levantar. Al ver a los herreños abandonar sus casas, pienso en los animales que quedan atrás; ¿dónde van a comer y a beber agua? ¿también están siendo evacuados? El colmo es que, con razón, un profesor universitario se queja de que la ausencia de un barco especializado en la zona está haciendo que se pierdan muchísimos datos científicos que serían de gran ayuda para ahora y para el futuro. La cuestión es que el barco existe en España, y la pregunta es por qué no está en aguas herreñas desde hace tiempo, al menos desde que se vio la inminencia de una erupción. Por muy espectacular que sea un volcán, lo importante es la gente, su seguridad y sus esperanzas. A veces me pregunto si nuestros dirigentes tienen una remota idea de lo que significa una fuerza de la naturaleza cuya evolución se desconoce.