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Lo que se espera de ti


zzzzzvvvida.JPGSupongo que todos los humanos pasamos por diversos estadios, y en algún momento hemos sentido parecidas sensaciones. Te pasas años persiguiendo algo y de repente te das cuenta de que en realidad no te interesa, sino que es lo que los otros esperan de ti. Claro, cuando lo mandas todo al carajo, muchos se sienten decepcionados, pero es que cada cual debe perseguir sus propias metas, no las que los demás le impongan. Y sucede que en unos pocos meses, e incluso en semanas, te parece haber vivido más que en los diez años anteriores. Es como si se fuese produciendo una acumulación de cosas y en determinado momento, a veces por presión de las circunstancias de cada uno, empiezas a comprender lo que antes había sido un arcano. De repente, aquello que te hacía saltar de alegría te parece una chorrada, o bien, te emociona lo que antes te era indiferente. Somos una caja de sorpresas, y a menudo a quienes más sorprendemos es a nosotros mismos. Por eso cada día entiendo menos a quienes pretenden que los demás sean como ellos esperan que sean. La vida es demasiado corta para vivirla pendiente de lo que lo demás esperan de ti.

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Los jefes (¿Quién manda aquí?)


En cada momento de la historia las claves son distintas. Por ejemplo, a la hora de escoger al jefe, líder o como quiera llamársele, que debe conducir los destinos colectivos, las condiciones han ido cambiando. Quitando las dinastías monárquicas, que en el origen provienen de una elección, designación o erección (de erigirse), fueron jefes durante siglos los más brutos y fuertes (eso ha propiciado luego muchas dictaduras militares a destiempo), en otras épocas fueron los más listos y por lo tanto más hábiles en la conspiración (Julio César), los más religiosos, como Otón I, Carlomagno, Ricardo Corazón de León o Los Reyes Católicos (ir contra el Papa podía costarles la corona como a Enrique de Alemania), los más osados (Napoleón, Garibaldi), los más inteligentes y preparados (Roessevelt, Churchill)…
zzz88Foto0932.JPGHoy, en la era de la imagen, se elige a los comunicadores, y si son guapos, mejor, aunque hay casos como los de Canarias en los que la explicación histórica no vale, porque los que aparecen como jefes no son «lo más» en nada. Eso quiere decir que los jefes en realidad son actores que realizan las puestas en escena en los parlamentos y en los telediarios. Y en realidad, ahora, que hay tanta facilidad e inmediatez en las comunicaciones, el verdadero poder está más oculto que nunca. Supongo que dentro de un siglo alguien explicará lo que de verdad ha ocurrido en España en las tres últimas semanas.

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El final de una era


z2zzzza.JPGEstoy desolado, estamos llegando al final de una era, todo empieza a ser lo contrario de lo que fue, incluso en lo positivo, porque pudiera ser que la UD Las Palmas alcanzara la 1ª división, y eso desencuaderna el comentario de la decepción veraniega de cada año (no vamos a poder quejarnos). Fernando Alonso nos pone contentos si por potra alcanza un cuarto puesto, la selección española, aunque logre clasificarse, ya no es un equipo fiable y así casi todo. Si hasta se han divorciado Antonio Banderas y Melanie Griffith, y cuando ocurren estas cosas, uno entra en fase de reflexión. Con decirles que ha sucedido lo impensable: Rubalcaba se marcha. Solo Nadal mantiene el tipo, pero ahora viene la hierba y no se sabe qué va a suceder. Lo que digo, el final de una era, y en esta semana estaremos pendientes de lo que pasa con la UD Las Palmas, de cómo Nadal empieza Wimbledon, de cómo irá el coche de Alonso en Austria y de los resultados del Mundial que afectan a España. No estoy seguro, pero creo que en El Libro de las Revelaciones hay algún versículo destinado a esta semana, y habrá que indagar a ver qué dijo Nostradamus. Me han dicho que, incluso, puede que en esta semana las monedas de 1 y 2 euros empiecen a imprimirse con otra cara, y uno se despista porque ya estaba acostumbrado a usar los euros con la cara actual, aunque lo más probable es que esto último sea una leyenda urbana. La gente habla por los codos.