Publicado el

Dale al burro hasta que hable inglés

El aprendizaje de los idiomas es uno de los baremos por los que se suele medir la modernidad de una nación. Desde que el imperio es el que es, la lengua planetaria es el inglés, pero en otros tiempos fue el español, el francés, el latín, el griego… Depende de quien lleve la batuta.
idi.JPGSiempre se ha dicho que los españoles somos negados para los idiomas, y la muestra más clara son los presidentes de gobierno. Suárez sólo hablaba español, Calvo Sotelo chapurreaba un francés terrible, dicen que Felipe González hablaba francés pero nunca lo escuché hablarlo en público y Zapatero se dirigió en la lengua de Moliére a la Asamblea francesa y dio tanta pena como risa. Aznar ha sido el más atrevido, pues lo hemos escucha hablar italiano de aquella manera, inglés con acento tejano y dicen que incluso habla catalán en la intimidad.
Dicen que la lengua crea tipos de cerebro y por eso la mayor parte de los filósofos modernos son de lengua alemana, y eso abonaría la idea de que la estructura mental que crea el tener el castellano como primera lengua dificulta el aprendizaje de otros idiomas. Pero esto último se contradice con los caribeños que, teniendo el español como lengua materna hablan también inglés con facilidad. Esto de los idiomas es un asunto complejo, porque en España llevamos treinta años dando inglés y quince con una segunda lengua desde primaria y no hay manera. Sin embargo, los taxista de las zonas turísticas se entienden con ingleses , alemanes o suecos, y los que transitan el puerto se defienden perfectamente en japonés, ruso y coreano. O es que los taxistas tienen otra estructura cerebral o lo que sucede es que definitivamente sólo se aprende lo que interesa.

Publicado el

Estoy aterrado e indignado

Como cualquier ser humano con dos dedos de frente, estoy aterrado e indignado con el repetitivo asesinato de mujeres, que es como una conspiración en cadena que cada día nos horroriza con nuevos casos, como el de ayer en la Hoya de La Plata de Las Palmas de Gran Canaria. Y lo más terrible es que parecen haber sido planificados por la misma mente perturbada, porque es curioso que, habiendo tantas formas de matar, la gran mayoría de las víctimas mueren apuñaladas.
justiiaa.jpgEl uso de cuchillo indica varias cosas, a cual más tremenda. Por una parte, se muestra la premeditación del crimen, porque nadie porta un arma blanca si no tiene intención de usarla; por otra, da muestras de la furia con que se mata, porque apuñalar es un acto físico directo, que implica mayor dureza que disparar una escopeta, atropellar con un coche o empujar a alguien por el balcón. Se siente la sangre y el dolor de la víctima, y encima suelen ensañarse con varios golpes, uno tras otro. Se preguntaban algunos participantes en el foro de esta noticia en Canarias7 si tanta violencia es fruto de la crisis. Sí, lo es, pero no de la económica, sino de la crisis de valores que nos rodea. Gran parte de estos criminales no están en el paro e incluso los hay con posiciones económicas holgadas.
Ayer caminaba delante de mí una muchacha de no más de 17 años hablando por el móvil, y no pude evitar oír cómo daba explicaciones a su novio que por lo escuchado la increpaba porque había saludado a un chico que el novio estimó una amenaza (eso denota inseguridad y por lo tanto peligro). Ella le decía que no volvería a suceder, que era sólo un amigo, que ella a quien amada era a él, que en adelante sólo saludaría a quien él dijese… No pude reprimirme y dije en alta voz: «mándalo a freír espárragos». Entré a comprar pan y ella también. Aproveché para pedirle disculpas por la intrusión y la chica me dijo que yo le había dicho lo mismo que le repite su madre a diario. El saludo de la discordia había sido dos días antes y el novio no dejaba de darle la murga cada media hora. Debía haberse gastado una fortuna en móvil. Me fui enseguida y no estoy seguro de si la chica estaba enamorada o atemorizada. En cualquier caso es escalofriante que esto suceda en edades tan tempranas. Algo estamos haciendo mal; en realidad creo que casi todo, porque ya desde adolescentes estos machitos actúan como los amos del mundo. Y algo hay en el ambiente que lleva a que las chicas se lo permitan.
Estoy contra la pena de muerte por la misma razón que estoy contra el crimen, porque nadie está legitimado para quitar la vida; pero no contra la cadena perpetua. Ya sé que la Constitución no la permite, y por ello hay que cambiarla. Estos asesinos, lo mismo que los pederastas y otros criminales tan crueles y desalmados, no deben volver a la calle nunca. Y lo siento mucho, pero si no saben vivir respetando la libertad de los demás no veo ninguna razón justa para que ellos estén libres. Y encima hay a quien le parece mal que en los colegios se imparta Educación para la Ciudadanía.

Publicado el

Hace falta una democracia plena

El 15 de junio de 1977 se celebraron las primeras elecciones generales después de aquellas de febrero de 1936 que no fueron del gusto de la derecha reaccionaria. 41 años de silencio democrático se rompió a medias, y digo a medias porque en aquellas elecciones se elegían diputados y senadores, pero 50 de estos no fueron fruto de las urnas, sino de designación por parte del Rey, y así tuvimos que tragarnos a personajes tan pintorescos (es por no visitar los juzgados) como Camilo José Cela.
Aquel Parlamento fue el que en menos de año y medio redactó la Constitución actual, que fue algo bueno comparado con lo que había, pero que, a mi parecer llevaba incorporados algunos mecanismos que finalmente sirven para perpetuar las escalas del poder. Enumero algunos de ellos:
cd.jpgImpone la monarquía como forma de Jefatura del Estado, en un mismo paquete, sin posibilidad de separar este punto de lo demás.
Habla de igualdad y no discriminación, y en el artículo 57.1 dice que el varón tendrá precedencia a la mujer en el acceso a la Corona.
Da a los partidos políticos un poder casi omnímodo, y no se cuida de la democracia interna de los mismos, ni especifica el modo de hacer las listas electorales, con lo que los partidos hacen y deshacen a su antojo y al votante no le queda otra que aceptar o rechazar una lista cerrada. Se puede cambiar, pero a los partidos no les interesa porque perderían uno de los pilares de su poder.
Cualquier constitución es reformable por una mayoría cualificada de un parlamento, bien cambiando el articulado o añadiendo enmiendas finales. La nuestra, para ser reformada, lleva cuatro pasos: aprobación por una mayoría de dos tercios de las cámaras, disolución de las Cortes y convocatoria de nuevas elecciones, ratificación por una mayoría de dos tercios de las nuevas cámaras salidas de las elecciones y, finalmente, sometimiento a un referéndum. Lo que se consigue con tantas trabas es hacer muy difícil el proceso de reforma, y si este saliera adelante será con el acuerdo de la mayor parte del Parlamento -los partidos políticos-, que ya se cuidarán de mantener ese poder que tienen. Tanta prevención es en realidad un mecanismo inmovilista.
Por lo tanto, está claro que hay una democracia, pero muy limitada, de manera que se ha profesionalizado y está controlada en todo momento por las clases dirigentes. A estas alturas, la Constitución de 1978 es un dique mínimo, pero habría que avanzar hacia aires nuevos y más abiertos, y si los partidos políticos sirven al interés general debieran reformarla sin demora, que cuando les conviene son muy rápidos y eficaces.
Y podría seguir, pero para muestra, unos pocos botones. De todas formas, el 15 de junio simboliza el final de la dictadura casi más que la propia Constitución. Entonces al menos había esperanza en la política.