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Un traidor y mil valientes

zzzFoto0589.JPGEn la hermosa canción Adagio a mi país, el cantautor uruguayo Alfredo Zitarrosa escribió una sentencia demoledora: «Dice mi padre que un solo traidor vale por mil valientes». Busco en la actualidad y no encuentro a los mil valientes por ninguna parte, más bien diría que hay mil traidores, y los valientes están fuera de combate. Y es razonable que quien ha sido aplastado por un sistema de una crueldad infinita esté inerme, porque carece de capacidad de respuesta. Ellos, los traidores, tienen en sus manos todos los mecanismos del poder, desde las leyes al dinero, y se dejan manejar como marionetas en un juego virtual que está fuera de la realidad y solo está encaminado a mantener sus privilegios y los de sus amos, los dueños del mundo. Europa, el FMI y el BCE culpan a los gandules del sur, el gobierno central se queja de lo inflexible que es Bruselas y culpa a las autonomías por su derroche, y Paulino se queja de las restricciones estatales, reparte mal lo poco que hay y encima culpa también a los inmigrantes que nos quitan los puestos de trabajo. En resumidas cuentas, si un solo traidor vale por mil valientes, qué nos espera cuando los traidores se cuentan por miles. Lo más irónico es que los hemos elegido nosotros, pero no por ello dejan de ser traidores.

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¿La era de Acuario?

zz8images[1].jpgLos astrólogos dicen que estamos entrando en la era de Acuario, que va a ser un período de comprensión y solidaridad. Acuario vendrá, pero yo creo que va entrar con retraso, porque de otra manera no se entiende tanta agresividad en el ambiente. Va uno a cenar y el camarero se comporta como el sargento de un pelotón de castigo; se pone uno en la cola del supermercado y el de detrás te mira con cara de asesino, sólo por estar delante eres su enemigo; y lo peor no es eso, sino la indiferencia, la insolidaridad; cuando das los buenos días te miran con sorpresa. La semana pasada pedí cable de teléfono en una instaladora y el encargado me dijo con mal talante: «esto no es Telefónica». ¿Soy yo un mal comprador o era aquella una mala instaladora? a Hamlet quisiera verlo en tal disyuntiva. Debe ser que estamos en la traca final de intolerancia antes de que entre Acuario, porque hasta la Mona Lisa te mira con mala leche, y eso que dicen que se parece a la Gioconda. Y no es que se parezcan, es que son igualitas, e incluso se me parecen a un cuadro que pintó un tal Da Vinci, el del código.