Lampedusa sigue ahí
Este es un fin de semana a lo Lampedusa. Da la impresión de que hay grandes cambios, que suceden muchas cosas, pero al final nada se mueve de verdad. Y es que todo suena muy impactante, pero lo único bueno -dentro de lo que cabe- es la endeble tregua conseguida en Gaza. Veo que hay un restaurante en Ibiza que cobra el cubierto a 1.650 euros y por lo visto hay cola, que cierran el local de Magaluf donde intercambiaban felaciones por chupitos, que el padre de Jordi Pujol era tan rico como Rockefeller a juzgar por su legado económico, y Pujol pide perdón, no sé por qué (si uno es rico es rico), que se estrellan aviones en Taiwán y en Mali a causa de tormentas como cuando no había previsiones meteorológicas, que compran por mil millones una caja de ahorros que fue rescatada por doce mil, que Pablo Iglesias sigue saliendo en la televisión…
Y otra noticia que también tiene sordina: el PSOE, en su congreso federal extraordinario, crea un nuevo órgano, presidido por Susana Díaz, que tomará acuerdos que luego ratificará el Comité Federal. Esta señora también pone a mucha gente de la suya en la presidencia del partido y en secretarías importantes. La presidenta andaluza debe haber sido enviada desde otra dimensión para salvar al PSOE; hace unos meses no la conocía nadie y ahora nuevos y viejos la tratan y se comporta como si fuera la fuente de la sabiduría y del poder. Ah, sí; también dicen que hay un nuevo Secretario General, un tal Pedro Sánchez me parece, y como uno es así, se pregunta quién hace lo que dice quién. Todo muy de portada. Lampedusa en estado puro.