La bandera del arco iris
El paso al frente que ha dado el cura de La Garita es un exponente más del divorcio (¡uy, perdón!) que existe entre la jerarquía eclesiástica y la realidad de mundo católico y la sociedad en general. La verdad es que hay que quitarse el sombrero ante un cura como Paco Bello, aunque eso no es una novedad, pues este hombre puede equivocarse como cualquiera, pero tiene una coherencia a toda prueba.