Publicado el

Aplíquense el cuento

imagenr56.JPGEs innoble hurtar a Roma los tributos del pueblo y asesinar a los más pobres en nombre del Imperio. Los denarios son para sanar a los plebeyos que esperan en la escalinata del foro; con esos sestercios se habría evitado mucho sufrimiento; esa plata con la efigie del César estaba destinada a levantar acueductos, construir calzadas y enseñar a los jóvenes la ciencia de Ptolomeo, el derecho de Ulpiano y los versos de Horacio. Lo que hacéis es asesinar en nombre de Roma, y es el más grave crimen; lo es también robar los tributos del pueblo o utilizarlos en los fastos del «circus maximus» mientras haya miseria. ¡Ay de Cicerón, cuando llegue al nuevo al Senado, si predica el silencio, también será cómplice! Nada han de temer los honestos tribunos y procónsules de otras otras diócesis, Roma se salva cuando prevalece la justicia, caiga quien caiga, sea un soldado, un decurión, un patricio o el César. Y si llegare Cicerón a practicar el silencio cómplice, también pagará, aunque sea en otra moneda.

Rajoy, Sánchez, Iglesias, Mas, Clavijo… ¿Oyeron chiquillos?
Pues aplíquense el cuento.

Publicado el

Educación, único puente hacia el futuro

Señora ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad:
Dice usted estar preocupada porque la ley vigente contra la violencia de género no está dando los resultados esperados. Comparto su preocupación, porque da escalofríos ver cómo siguen subiendo las cifras de las mujeres asesinadas, asunto que, con ser desde luego el más terrible, es solo una parte del problema, que no es otro que el machismo galopante que, lejos de ceder, parece incrementarse en los últimos tiempos. Ahora bien; si piensa que el problema puede resolverse redactando una nueva ley o reformando la actual creo que está en un error clamoroso, sobre todo cuando su departamento ha disminuido recursos destinados a proteger a las mujeres amenazadas, y el fiscal general del Estado, que es legalmente el impulso jurídico del Gobierno, no pone demasiado empeño en exigir del poder judicial unificación de criterios y vigilancia de los vicios machistas que a menudo vemos en la judicatura, por muchas leyes nuevas que se redacten.
zzzpuentesssss.JPGPor otra parte, su compañero de gobierno, el ministro Wert, después de saquear económica, ideológica y socialmente la educación, se permite decir que «todavía» sobran 20.000 profesores. Si al mismo tiempo hablan ustedes de regeneración democrática, les recuerdo que la bandera de las grandes figuras que buscaban la regeneración democrática en los siglos XIX y XX (Concepción Arenal, Larra, Mariana de Pineda, Giner de los Ríos, Galdós, Joaquín Costa, Unamuno, Ortega, Madariaga, María Zambrano, El padre Manjón, García Lorca, Casona, Margarita Comas, Rosa Sensat…) era la instrucción pública, la educación. Y si su gobierno no trata de destruirla, lo disimula muy bien.
En definitiva, señora ministra, la mentalidad brutal y celtibérica de este país solo cambiará si se regenera desde la EDUCACIÓN en sentido amplio, poniendo coto a tanta estulticia, cerrando las puertas a la ignorancia programada que ataca por todas partes. Hay que crear una regeneración de los valores éticos, humanos y no divinos. Pero mientras nuestra juventud (hay dos millones de jóvenes que ni estudian ni trabajan) siga soñando con ser futbolista, miss o novia de torero, seguirá habiendo machismo. La violencia es siempre consecuencia de la ignorancia y la falta de valores. Y el gobierno al que usted pertenece, especialmente el mencionado ministro Wert, el señor Gallardón y usted misma, sigue empujando en sentido contrario. Si lo hacen por ineptitud, es muy grave; si es por decisión política e ideológica, entonces hablamos de irresponsabilidad social, histórica y humana (como diría el castizo, «lo que viene siendo dinamitar un país»).
Señora ministra, quedo por completo a su disposición, porque la educación es el único puente posible hacia el futuro. Buena suerte.

Publicado el

Tú regeneras, nosotros confiamos, ellos se burlan

Cada vez que me viene la palabra a la mente, me entra una cosa rara, que me lleva a una carcajada inmisericorde y a una angustia asfixiante, todo a la vez. Me refiero a la palabra REGENERACIÓN, la más de moda en las últimas semanas, y con especial protagonismo en estos días. Ahora resulta que todos se apuntan a regenerar, cuando han tendo década para al menos intentarlo y nada se ha hecho. Eso nos lleva como un espejo a una etapa que abarca el espacio entre los dos repúblicas, cuando la España de entonces estaba siendo arrasada por el caciquismo, la corrupción política, una monarquía ineficaz y desprestigiada, los nacionalismos altoburgueses interesados, una Iglesia Católica cómplice y a menudo instigadora de la injusticia, un ejército aficionado al cuartelazo y unos problemas en el norte de África que costaron muchas vidas.
zzzzz españa.JPGEn medio de toda aquella podredumbre, surge el llamado Regeneracionismo, cuya figura máxima fue el político, jurista y hombre de acción Joaquín Costa, un nombre que no tiene el lugar de honor que merece en la historia, pues fue aquel que dijo lo de «Despensa, escuela y siete llaves al sepulcro del Cid», una máxima que hoy nos sigue valiendo para la situación actual. A su alrededor, y sin confesarse regeneracionistas aunque de algún modo lo fueran, estaban Galdós, Francisco Giner de los Ríos, Pablo Iglesias (el fundador del PSOE y la UGT), las generacióones del 98 y del Novecientos, con Ortega como abanderado y alargándose hasta el primer tercio del siglo XX, con hitos como García Lorca y su barraca teatral itinerante, Alejandro Casona, María Zambrano… Todos propusieron cambios nacidos desde la educación, la justicia social, la sanidad pública, el respeto a las diferencias… Es evidente que el ultraconservadurismo caciquil, religioso y militar hicieron fracasar del todo ese gran propósito, poniendo enfrente lo que hiciera falta, incluso una guerra civil y una dictadura interminable.
zzzzz españa1.JPGPues esa carcajada inmisericorde y esa angustia asfixiante se me acrecientan cuando escucho las livianas, negligentes e insensatas voces que insultan nuestra inteligencia
hablando de regeneración. Si existe una posibilidad de que la haya, estoy seguro de que no vendrá de ellos, repiten ese período de los siglos XIX y XX, y por desgracia les está saliendo bien. Y eso es lo que da miedo.