Los mandamases y el cambio climático
Me interesa mucho la supervivencia de este planeta, más que nada porque vivo en él, y para ir avanzando les dejo ya mis impresiones sobre la Conferencia sobre el Cambio Climático, anunciada para el 30 de noviembre en París, que no sé yo si finalmente se aplazará por el momento complicado que se vive en dicha ciudad o se traslada a otro lugar. En cualquier caso, el resultado será el mismo tanto si se celebra, se aplaza, se traslada o se anula. Digamos que escribo esto el 1 o el 2 de diciembre, porque es como entrevistar a un presidente de gobierno, a un arzobispo o a un director de cine en gira de promoción, que ya puedes llevar escritas las preguntas y las respuestas, van a decir exactamente lo que ya conocemos de antemano. Casi que puedes ahorrarte la molestia de acudir porque incluso suelen darte las fotos hechas y no dejan entrar cámaras.
Cada día 10 de noviembre me viene a la memoria que es la fecha de la muerte de Liev Nikoláievich, conde de Tolstoi (1828-1910), novelista ruso que fue autor de una obra inmensa, propia de los autores realistas de su época, y al que negaron el Premio Nobel porque el presidente de la Academia Sueca decía que sus obras eran textos folclóricos. También es cierto que al final de su vida Tolstoi se distanció de una sociedad a la que no comprendía y que tampoco le comprendió.