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Qué frío hace

Después de una Navidad caribeña y un enero que parecía mayo, ha llegado el frío. No es que me guste especialmente el frío, al revés, pero es evidente que uno acaba acostumbrándose a los ciclos y parecía raro que no hubiera que sacar las bufandas del cajón. En La Península han tenido y tienen frío para dar y tomar, pero de la primera ola de aire siberiano nos libramos porque el alisio dejó de soplar en la dirección de siempre y estuvimos metidos en una burbuja mientras por allá se congelaban. Ahora el alisio sopla como debe, desde el nordeste, y es el momento de abrigarse.
zfrio.JPGEsto del tiempo atmosférico tiene algo de esotérico, por aquello de las cabañuelas de agosto y por el refrán que dice que si llueve para La Candelaria (2 de febrero) queda mucho invierno, pero si no llueve es que será muy corto. Dicen los campesinos que saben de cabañuelas que este año el invierno ha venido tardío en Canarias, pero que según los cálculos que hicieron en agosto pasado hará frío hasta bien entrada la primavera, con lo cual este año se puede hacer verdad aquel otro refrán de «hasta el 40 de mayo (10 de junio) no te quites el sayo». Abríguense.

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El libro de Ervigio Díaz Marrero

niñito[2].JPGHace unos días, se presentó Jesús Hombre, el libro de Ervigio Díaz Marrero, que es un autor muy interesante porque los títulos que nos ha dado siempre contienen un reto. De lo que no cabe duda es de que Ervigio es un autor atrevido, pues pasa del experimentalismo a la novela futuristas (que luego se hace realidad, lo que la convierte en profética), y de ahí a la poesía épica o al texto de reflexión.
En la presentación se dijeron cosas muy interesantes, ahora que el fanatismo religioso parace volver en todas las confesiones. Por ello propongo aquí un enlace con el texto que escibí para la ocasión y que allí se leyó, dedicado a un libro tan interesante como valiente. Este es el enlace ( Jesús Hombre.doc )con ese texto.

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Que aguanten otros los residuos nucleares

Vaya por delante que se echa en falta una política decidida encaminada ir aminorando la dependencia del petróleo y las centrales nucleares, pero también es verdad que vivimos en una sociedad exigente en servicios pero muy melindrosa cuando hay que arrimar el hombro. Queremos tener electricidad pero no que haya cerca una central sea del tipo que sea, porque nos molestan los humos o puede haber radiactividad; queremos estar comunicados por móvil en todas partes, pero no queremos una antena frente a nuestra casa; queremos que los delincuentes sean confinados para seguridad de todos, pero nos molesta una cárcel cerca; nos gusta estar comunicados pero no queremos que nos pongan al lado de un aeropuerto.
Y así pasa con todo. Pero creo que hay que elegir. Si derrochamos electricidad de alguna parte hay que sacarla; si queremos móviles bien comunicados tendrán que colocar antenas; si … Bueno, que queremos el beneficio pero no las servidumbres del bienestar. Es posible vivir de otra manera, pero tendremos que hacerlo entre todos, porque ya estoy cansado de que ecologistas de boquilla, con sandalias de piel bovina y pelliza con pelo de conejo, me den lecciones de amor a los animales, mientras se comen una chuleta asada en una barbacoa de carbón.
znuclear.JPGEstá claro que el uranio enriquecido es letal si no se manipula con seguridad, pero no me tranquiliza mucho que no haya centrales nucleares en España cuando hay docenas en Francia y ya quieren instalarlas en el sur de Marruecos. Si hay un accidente, Los Pirineos y el Atlántico no nos van a proteger, porque la radiactividad no conoce las fronteras de los mapas. Pero, eso sí, que haya electricidad para la vitro, la tele, el ipod y el móvil, y que este tenga buena cobertura para poder convocar con mensajes manifestaciones anti-todo.