Insolidaridad
Dicen que lo de Sodoma y Gomorra fue un volcán inoportuno y el Diluvio Universal un temporal en la zona armenia del Monte Ararat. Visto así, es posible que alguien haya interpretado cualquier desastre local como el cumplimiento de una profecía maya, tolteca, inca o de la madre de Pinito, aunque por lo visto los ínclitos profetas se olvidaron de pronosticar los terremotos de Managua o del Callejón de Huaylas en Perú, el deshielo mortal del Nevado del Ruiz, el tsunami del sureste asiático o el arrasador huracán Katrina. Sin duda, el planeta está en peligro, y para decirlo no hace falta ser un ecologista fanatizado,basta tener dos dedos de frente. La estupidez del género humano nos permite predecir catástrofes en abstracto siempre que queramos, y acertar. En los terremotos, inundaciones, volcanes, guerras y sequías, siempre son castigados los más pobres, mientras la opulencia del Norte industrial sigue convocando inútiles conferencias para justificarse. El verdadero fin del mundo lo vemos a diario: la insolidaridad.
Van a rodar en España la nueva versión de LOS DIEZ MANDAMIENTOS que va a llamarse EXODUS. Propongo que le den a Rajoy el papel de Moisés, porque sin necesidad de separar las aguas del mar ha conseguido que miles de jóvenes muy preparados (nuestro futuro) cruce la frontera hacia el exterior. España es buen sitio para rodar, porque van a ahorrase millones en efectos especiales, pueden filmar directamente las diez plagas de Egipto simplemente poniendo el telediario: desempleo, hambre infantil, violencia de género, corrupción, abuso de poder, ancianos abandonados, saqueo del estado… Y ni siquiera hará falta ángel exterminador. Vamos, un chollo.