La coronación del emperador

No acaba de cuadrarme la crisis mundial con los fastos de Washington para celebrar el cambio de Presidente. Dicen que van a gastarse 150 millones de dólares en el guateque, una cifra que se me antoja irracional y desde luego innecesaria. La austeridad predicada por Obama empieza mal, y no sé dónde van a meter los más de tres millones de visitantes que estarán el día 20 en la capital federal norteamericana, porque Washington es una ciudad de alrededor de un millón de habitantes, como Valencia o Sevilla, y no hay espacio físico para que tanta gente duerma.
180px-0092_-_Wien_-_Kunsthistorisches_Museum_-_Gaius_Julius_Caesar[1].jpgDesconozco el momento histórico en que se decidió que el relevo se hiciera el 20 de enero, pero desde luego los que así lo acordaron eligieron un tiempo difícil, en mitad del invierno, siempre con temperaturas muy bajas. Como también existe la tradición de que el juramento se haga en el exterior del Capitolio, al aire libre, la multitud que lo contempla se congela y los dirigentes van forrados hasta arriba, con lo que la ceremonia luce menos.
Los ha habido chulitos, como Kennedy y Clinton, que se quitaron el abrigo y juraron en traje, que a cero grados es como ir a pelo. Otros lo han hecho bien abrigados, pero está claro que los desfiles y el jolgorio popular tiene mejor tiempo en primavera. En fin, esperemos que esos 150 millones sirvan al menos para dar trabajo a algunos parados, que en Washington también los hay, no vayan a creer que allí atan los perros con longaniza.

Un comentario en “La coronación del emperador”

  1. Esta es, amigo Emilio, la primera (la segunda) señal de que con Obama nada cambiará, excepto la oportunidad de que algunos retomen las relaciones con EE.UU.
    La primera cosa real que no ha cambiado, aunque nadie ha dicho nada, si haber elegido a Hilary Clinton no era decir bastante, se llama Oriente Medio.
    Saludos maúros. (Fuerte frío, recoño)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *



El contenido de los comentarios a los blogs también es responsabilidad de la persona que los envía. Por todo ello, no podemos garantizar de ninguna manera la exactitud o verosimilitud de los mensajes enviados.

En los comentarios a los blogs no se permite el envío de mensajes de contenido sexista, racista, o que impliquen cualquier otro tipo de discriminación. Tampoco se permitirán mensajes difamatorios, ofensivos, ya sea en palabra o forma, que afecten a la vida privada de otras personas, que supongan amenazas, o cuyos contenidos impliquen la violación de cualquier ley española. Esto incluye los mensajes con contenidos protegidos por derechos de autor, a no ser que la persona que envía el mensaje sea la propietaria de dichos derechos.