A los jugadores de la UD Las Palmas, sin acritud
Estimados asalariados de la UD Las Palmas: Yo no creo que en ustedes pese la certeza de que, si La UD asciende, muchos tendrán que irse porque habrá que hacer un equipo más fuerte. Les supongo profesionales con la ética necesaria para combatir hasta el final, y les recuerdo, por si alguno lo olvida, que no son los grancanarios los que aman los colores del equipo, sino que son ustedes, nativos de aquí y muchos de fuera, quienes llevan los colores de la isla. Ustedes cobran, lo que me parece muy bien, porque el trabajador merece un salario por su trabajo, pero los empresarios morales de la UD Las Palmas somos los grancanarios, también los que no son socios y los que no van nunca al Estadio, e incluso aquellos a quienes no les gusta el fútbol, puesto que ese equipo respira porque el dinero público, nuestro dinero, le dio y le sigue dando aire. Si hasta les hemos hecho un estadio nuevo y grande que usan como propiedad privada. Pero bien, esto funciona así. De modo que cumplan con su trabajo que ya nosotros hemos cumplido como jefes, con dinero público (especialmente de nuestro Cabildo) y de los bolsillos de muchos isleños. De modo que ahora no empiecen con que se cansan, porque no entiendo que jóvenes en la flor de la vida se cansen haciendo lo que más les gusta. Y tampoco trago con las majaderías de siempre: que si no hay que presionarlos, que si hay que ser comprensivos, que si… Presionaremos cuanto nos plazca y sacaremos los pañuelos cada vez que no dé la gana. Y ustedes, a ganar partidos y a ascender a Primera División, que este año no vamos a tragarnos ninguna película con final sorpresivo.