Publicado el

El futuro de los valientes

 

Hemos vivido el pasado domingo el Día de Canarias. Con todas las reservas y cuidados que la actual situación requiere, tuvo lugar un acto institucional con aforo reducido en el Teatro Guimerá de Santa Cruz de Tenerife. Sin duda, el respeto y la admiración hacia quienes recibieron los Premios Canarias y las Medallas de Oro de Canarias eran obligados y así se cumplió, porque son ejemplo para las nuevas generaciones.

 

 

Lo que más me llamó la atención fue el discurso del presidende Ángel Víctor Torres, que hizo una disertación perfectamente estructurada, sin mirar un solo papel y dando la impresión de que lo tenía bien aprendido (salvo que se utilizara alguna tecnología que no logré descubrir). Lo importante es que las palabras del presidente fueron esperanzadoras, como si este 30 de Mayo fuese el inicio de un tiempo nuevo.

 

Entiendo que el presidente debía dar ánimos a la población, pero había momentos en que parecía que había pasado del todo la pandemia y que nos aprestábamos a recuperar la actividad anterior. Incluso dijo una cifra, setenta/setenta, es decir que cuando tengamos ese porcentaje de vacunación estaremos en condiciones de tener el 70% de los visitantes que tuvimos en 2019.

 

Cierto es que afrontamos un tiempo nuevo con defensas sanitarias, pero ese dinero que vendrá de Europa vía España tiene que servir para tratar de hacer un cambio profundo en nuestra economía. Sé que eso no ocurre de hoy para mañana, pero hay que empezar a caminar en esa dirección. El turismo ha sido y seguirá siendo un factor importante de la economía, pero todos los huevos en el mismo cesto no es buena política.

 

Espero que hayamos aprendido la lección, y no será porque muchas voces han clamado en el desierto durante décadas por la diversificación de la economía. La falta de turismo ha sido total en toda España, pero no en los porcentajes de Canarias, porque en otras comunidades hay actividades de mucho peso, no solo el turismo. Está claro que hay que agarrarse a lo que tenemos, que por cierto es de primera calidad, pero también hay que aprovechar la coyuntura para avanzar hacia la diversificación.

 

El propio presidente citó a Vítor Hugo al hablar del futuro, que para los valientes siempre es una oportunidad. Seamos pues valientes y emprendamos una nueva línea de la economía, en la que el turismo seguirá siendo importante, pero donde haya otras actividades que, en momentos complicados como el que estamos pasando, no nos condenen al desempleo masivo, porque ahora se parcheado la situación con los ERTEs, pero no sabemos si en otra coyuntura eso sería posible. Aún así, hemos pasado un año catastrófico, sigamos la estela esperanzadora del discurso del presidente, pero tengamos los pies en la tierra y la mirada en ese futuro que es para los valientes.

Publicado el

Falta de transparencia

 

En una sociedad democrática, se supone que los dirigentes practican la transparencia, dicen la verdad y el pueblo siempre sabe a qué atenerse porque conoce la naturaleza de los problemas que le afectan. Pero estamos asistiendo a una especie de ceremonia de la confusión que, lejos de crear confianza, fabrica dudas y finalmente genera miedo. Porque una de las formas del miedo surge del desconocimiento.

 

A lo largo de esta pandemia parece que se han especializado en crear miedo, los dirigentes porque cuentan lo que les conviene y los medios debatiendo detalles que están fuera del alcance de la audiencia (no somos científicos) y a menudo tampoco tienen datos reales muchos de los que discuten y vociferan en las tertulias. Me pregunto cuándo consiguen esas informaciones algunos tertulianos que están mañana, tarde y noche en un plató.

 

Lo que está ocurriendo con la segunda dosis de la vacuna AztraZeneca con los menores de 60 años que fueron vacunados con la primera dosis es un ejemplo de todo esto. No son claros a la hora de explicarlo, porque no se entiende que tengan que vacunarse con otra marca porque tal vez (y ese tal vez es el que crea las dudas) no haya vacunas suficientes para todas esas personas, por los retrasos en las entregas por parte los fabricantes.

 

Enseguida surge otra pregunta que conduce a la confusión: si no pueden garantizar esas segundas vacunas ¿cómo es que en los vacunódromos siguen pinchando AztraZeneca como si no hubiera un mañana, mientras la gente se pregunta si también van a faltar dosis para esa franja de edad de 60 a 69 a quienes han destinado esa marca?  No sabemos nada con claridad y eso crea dudas y miedo.

 

Cuando ya alguien ha dicho que tales vacunas cubren también las nuevas variantes del virus, surge otra variante nueva, y me parece que la OMS ha cortado por lo sano y ha dicho que las vacunas existentes cubren todas las cepas nuevas del virus. Y ya te quedas tranquilo hasta que aparece un epidemiólogo o una viróloga y dice que no, y ya no sabes a quien creer.

 

Por si fuera poco, con la pandemia actual, ahora salen dos científicos chinos (que identificaron el coronavirus) diciendo que puede que haya una siguiente pandemia procedente de las aves, una gripe aviar desastrosa; pero tranquilos, han dicho que esto puede ocurrir mañana o dentro de cien años. Es decir, un bombardeo de contradicciones, que unas serán verdad y otras no, y la gracia es que las personas menores de 60 años ya con una dosis, para que les pongan la AstraZeneca tienen que firmar un consentimiento informado. Digo yo que tendrían que hacerlo en todo caso si eliges otra marca, porque lo suyo sería repetir con la misma.

 

Y un apunte final, desde mi escasísimo conocimiento científico, pero comparando porcentajes de vacunación, por ejemplo, con el Reino Unido (allí tienen más de 50%), ¿no parece que la desescalada en España va muy rápida y tal vez habría que esperar a tener un porcentaje de población vacunada más alto? Pero quienes saben no hablan claro, y otros abren la boca para seguir confundiendo.

Publicado el

La importancia social de los museos

 

Hoy es Día Internacional de los Museos. Para mucha gente, un museo es un edificio en el que se guardan y exponen cosas, una especie de almacén con cuidados, con objetos relacionados como el arte, la historia, la ciencia o cualquier otra disciplina. Esa idea estática del mueso ha ido evolucionando y en las últimas décadas se han convertido en centros vivos de cultura en cualquiera de sus facetas. No debemos confundir un verdadero museo con esas exposiciones permanentes en la que no hay otra actividad que la de conservar un legado, actividad valiosa, por supuesto, pero que no es lo que hoy persigue un verdadero museo.

En Canarias, los museos no pertenecen a la Comunidad Autónoma, suelen se responsabilidad de instituciones locales, sea ayuntamientos o, preferentemente Cabildos. Los museos de la isla de Gran Canaria se han ido revitalizando en las últimas décadas, e incluso se ha creado uno, el CAAM, que es ejemplo de actividades más allá de exposiciones permanentes, pues mantiene un dinamismo que va de la investigación a la pedagogía social, con un marchamo de modernidad que ha hecho escuela, paralelamente a otros centros en toda España, que han creado una nueva idea museística.

Pero no debemos olvidar la intensa actividad de museos como los dedicados a Pérez Galdós, Tomás Morales, Antonio Padrón o Fernando León y Castillo, ubicados en caserones que tuvieron relación con los homenajeados. Es obvio que los cuatro guardan con mimo objetos, manuscritos y bibliografía, pero son, sobre todo, centros de investigación y difusión, centros vivos que se abren a otras áreas, personajes y disciplinas.

Tampoco podemos pasar por encima de una institución como la Casa de Colón, que, además de albergar un valioso patrimonio, es centros de investigación y debate sobre la Historia de Canarias y sede de actividades conectadas con el mundo hispanoamericano, sin olvidar su relación con las artes y las letras.

Hay otros museos que figuran como tales o que emprenden actividades en ese ámbito, como el Museo Néstor, ubicado en Pueblo Canario, en un edificio nacido de los diseños del pintor Néstor Martín-Fernández de la Torre y que guarda varias colecciones fundamentales en la trayectoria del artista. Es evidente que hay en la ciudad otros museos que tienen interés artístico, religioso o científico, como el Museo Diocesano o el de La Ciencia.

Pero sin duda la joya de la corona de los museos de la ciudad, la isla y acaso de todas Canarias, sea el Museo Canario. Es una institución privada, creada por el Doctor Chil y Naranjo y que conserva una de las colecciones etnográficas más importantes del mundo, el mundo cromañón, las momificaciones, y tipo de vida aborigen que es reflejo del de otras latitudes, un lugar en el que hay un campo para la investigación infinitos, y que los grancanarios deberíamos valorar en su gran dimensión. Por eso, hoy, Día Internacional de los Museos, deberíamos valorar el gran patrimonio y la gran labor que realizan nuestros museos, sin los que no se entendería la cultura de esta sociedad.