Publicado el

La jet

zz-la jet.JPGQué pena, este país ya vendió el alma,
y aunque haya crisis siempre están los desvergonzados
metidos en un derroche de dinero, en Ibiza, en la bahía de Palma,
en Marbella y en el yate señero que surca una podrida mar en calma.
En el «couché» de la revista ¡Hola!,
el parado, la puta, el pordiosero y el mariquita con cara de amapola
ven con rabia, envidia y desespero,
cómo toman caviar y champán fino nietas de dictadores,
y una tropa de archiduques, busconas y adivinos.
zhiroshima.JPGEl pobre no se toma ni una copa,
y es un milagro que su boca mande
unas migas de pan a la barriga.
En los campos de golf de Sotogrande,
la jet se exhibe, se luce, se prodiga,
con Rolls-Royces, Vuitons y diamantes,
mientras ella, sonriente y mimosa,
cobrando una exclusiva apabullante,
se deja retratar, muy generosa.
El era un vividor, rico y astuto,
ella movió el culito y batió palmas,
él sexo, ella dinero, no hay más fruto,
silicona en los labios y en el alma,
si es rico le da igual César que Bruto.

Publicado el

La Luna

zz-la luna.JPGMuchas veces nos preguntamos para qué sirve tanta investigación inútil, cuando las necesidades reales del ser humano son conocer la forma de vencer el cáncer o el sida, procurar una vejez digna a las personas mayores o simplemente saciar el hambre. Que el hombre pisara la Luna por primera vez en 1969, tras el chorro de dólares que costaron los proyectos Mercury, Géminis y Apolo de la NASA sólo nos ha dado tonterías como los relojes digitales o el velcro, adelantos que podrían haber sido logrados con mucho menos dinero sin La Luna en juego, pues tampoco ha servido como posibilidad de supervivencia, puesto que otras investigaciones han conseguido «tesoros» tan preciados como la bomba de neutrones, y para seguir alimentando las ansias de poder no ha sido necesario investigar nada. Además, nos iba muy bien con los relojes de tic-tac sin pilas contaminantes, y el velcro nunca tendrá la sensualidad de una cremallera. Yo investigaría la manera de que siguiera habiendo vida en La Tierra.