Publicado el

Galdós y mi bisabuela

Una de mis bisabuelas otorgaba a su esposo, mi bisabuelo, características de gran hombre. Y lo era, sin duda, pero no por las razones esgrimidas por su viuda. Decía mi bisabuela que su marido fue un tipo importante porque murió en la misma fecha que Pérez Galdós, de quien ella era una ferviente lectora.
<img alt="zzgad.JPG" src="/bardinia/wp-content/uploads/sites/11/anteriores/zzgad.JPG" width="325" height="243" class="mt-image-right" style="float: right; margin: 0 0 20px 20px;" /
Por eso, cada vez que veo el 4 de enero en el almanaque me acuerdo de mi bisabuela, de la sombra difusa que tengo de su marido y de don Benito Pérez Galdós, que no pudo rebasar el gélido invierno de 1920. Y ahora que hago memoria, Galdós siempre fue muy leído, es tal vez ahora cuando menos se le lea, y siendo un poco malo puedo pensar que tal vez tanto estudio sobre él lo hayan convertido en algo sublime e inalcanzable a los ojos del lector común. Ese problema tiene convertirse en un icono, y tengo que decir que leer a Galdós es siempre una delicia porque tiene un arco de registros muy amplio, no es un escritor para una franja determinada sino para todas. Claro, por eso es tan universal en todos los sentidos, porque cualquiera y a cualquier nivel siempre encuentra acomodo en sus novelas. A lo mejor a mi bisabuela su marido le parecía tan especial porque le recordaba a algún personaje galdosiano, y si encima se murió un 4 de enero, pues ya está montado su mito particular.

Publicado el

Unos días raros

Hoy y mañana son días raros. Lo normal suele ser que el día 2 de enero se empiece a funcionar lentamente, arrastrando el tedio y la resaca del día 1, pero esta vez cae en sábado, y luego el domingo, de manera que el 2010 llega a todos los efectos el día 4. Vamos que es un año que se resiste a empezar, con las ganas que teníamos todos de que se fuera el 2009.
z02.JPGPero ha empezado, y es el tiempo de los propósitos, aunque en los tiempos que corren vale aquello de «Virgencita, Virgencita, que me quede como estoy». Es que hay pereza hasta para la lotería de «Los Rascaos», porque mucho Estado de las Autonomías, pero cuando hay que sortear algo Madrid arrasa. Y como todavía no tenemos el cerebro para pensar mucho, lo mejor en estos días es dejarse llevar y a ver cómo amanece el día 4, aunque conociendo el paño me parece que empezar, lo que se dice empezar, no lo veremos hasta el día 11. Pues eso, a dejarse llevar.